es Useres vive hoy uno de sus días más significativos del año. El municipio del Alcalatén se ha sumido en los preparativos finales para la salida de la procesión de los Pelegrins, una tradición de más de siete siglos declarada Bien de Interés Cultural Inmaterial. Este viernes, tras la misa, trece penitentes iniciarán su camino en silencio hacia el santuario de Sant Joan de Penyagolosa, recorriendo treinta kilómetros descalzos para cumplir con la ancestral promesa de pedir «agua, salud y paz».
El municipio ultima los preparativos para que trece peregrinos recorran 30 kilómetros, acompañados por una comitiva de 60 personas y el sustento de 2.000 «fogassetes» recién horneadas.
Redacción | ValenciaNoticias.com Viernes, 24 de abril de 2026
El ambiente en Les Useres es de recogimiento y emoción contenida. Vecinos y visitantes despiden a los trece peregrinos que, un año más, mantendrán vivo un ritual que comenzó hace siete siglos. No solo es una caminata física; es un ejercicio de fe y cultura que moviliza a todo el pueblo. La logística para esta edición es impecable: los hornos locales han trabajado intensamente para preparar cerca de 2.000 «fogassetes», el alimento esencial tanto para los penitentes como para la comitiva de unas sesenta personas que les brindan apoyo —desde cantores y el sacerdote hasta los cocineros— durante la ida y la vuelta.
Juan Beltran, cocinero mayor de la comitiva, destaca la importancia de esta labor logística, que es el motor de los peregrinos en su ruta. Por su parte, Josep Cuevas, clavario mayor, subraya la carga emocional de esta tradición que, lejos de desgastarse, sigue siendo el motor de identidad de los vecinos, incluso para aquellos que han emigrado pero regresan puntualmente para acompañar a los suyos en este día.
Un ritual protegido y secreto
La procesión culminará este sábado con la ceremonia del perdón en el santuario de Sant Joan de Penyagolosa. Es allí donde se llevará a cabo un ritual ancestral, cuyo contenido se mantiene bajo un estricto secreto que los participantes no revelan, preservando así la esencia mística de una de las peregrinaciones más importantes de la Comunidad Valenciana. Tras los actos, la comitiva emprenderá el camino de regreso, completando otros treinta kilómetros para cerrar el ciclo de este año.