Los arquitectos valencianos José Ramón Tramoyeres y Javier Cortina firman una instalación sostenible que reinterpreta el método Gaudí. La estructura, fabricada con madera y cerámica, viajará de Alemania a Milán como ejemplo de arquitectura circular.

Valencia vuelve a brillar en el mapa internacional del diseño. Una instalación arquitectónica diseñada y fabricada íntegramente en la capital valenciana ha sido elegida por el ICEX para representar a España en la Capitalidad Mundial del Diseño Frankfurt Rhein-Main 2026. El proyecto, que se instalará en los jardines del Instituto Cervantes de Frankfurt, es un ejercicio de «diplomacia cultural» que muestra la potencia de la industria creativa valenciana.

La obra es fruto del talento de ggstudio, el estudio fundado por los arquitectos valencianos José Ramón Tramoyeres y Javier Cortina, y ha contado con la maestría constructiva de Volúmenes y Vareta, liderada por el reconocido artista fallero Manolo García, famoso por sus estructuras de madera a gran escala.
Gaudí reinterpretado con madera y cerámica
El pabellón no es solo un edificio, sino una estructura modular, desmontable e itinerante. Su diseño se inspira en el método geométrico de Antoni Gaudí, explorando la eficiencia material y la sostenibilidad:
- Piel híbrida: La estructura combina madera mecanizada por la empresa valenciana Emedec con soluciones cerámicas de firmas como Natucer, Decocer y Cevica.
- Innovación textil: Incorpora componentes de Lastra & Zorrilla que permiten modular la luz y la ventilación.
- Sostenibilidad: Alineado con la New European Bauhaus, el proyecto es totalmente reversible y reutilizable, con Milán como su próximo destino internacional tras su estancia en Alemania.
Un escaparate para las empresas valencianas
La instalación funcionará como un espacio cultural vivo. Desde su inauguración el 29 de abril hasta finales de junio, el jardín del Instituto Cervantes de Frankfurt acogerá conciertos, encuentros empresariales y actividades de promoción del diseño español.
Este proyecto consolida a las empresas del ecosistema creativo valenciano (Idelightec, Francisco Simó Pinturas, entre otras) como referentes en soluciones constructivas avanzadas ante los mercados europeos. Es una muestra de cómo la artesanía tradicional valenciana —como el trabajo de la madera y la cerámica— puede evolucionar hacia la alta tecnología arquitectónica para responder a los retos del cambio climático y la economía circular.