El fallecimiento de Juan Maeso, a los 84 años en Valencia, cierra uno de los capítulos más impactantes de la historia reciente del sistema sanitario español.
Fue condenado por contagiar hepatitis C a 275 pacientes durante casi una década, en un caso que marcó un antes y un después en el control sanitario.
Una condena histórica por cientos de contagios
En 2007, la Audiencia Provincial de Valencia dictó una sentencia sin precedentes: 1.933 años de prisión.
Los hechos se remontaban a un periodo comprendido entre 1988 y 1998, en el que el anestesista trabajó en varios centros sanitarios de la ciudad.
Entre ellos:
- Hospital La Fe
- Casa de Salud
- Clínica Quirón
- Virgen del Consuelo
El caso conmocionó a la sociedad por su magnitud y gravedad.
Cómo se produjeron los contagios
La sentencia consideró probado un comportamiento extremadamente grave.
Según la investigación, el médico utilizaba la misma aguja para inyectarse anestesia y, posteriormente, administrarla a los pacientes durante intervenciones quirúrgicas.
Ese procedimiento fue el origen de los contagios masivos.
El origen del caso: un brote que encendió todas las alarmas
Todo comenzó en 1998, cuando se detectó un brote de hepatitis C de origen desconocido en Valencia.
Durante meses, la incertidumbre fue total.
La investigación, tanto médica como judicial, acabó señalando a Maeso como responsable principal del foco de contagio.
El primer caso documentado se remonta a diciembre de 1988, con una niña de cinco años. El último, en enero de 1998.
Prisión y libertad condicional
Tras la condena, Maeso ingresó en prisión en 2007 por riesgo de fuga.
En 2009, el Tribunal Supremo de España confirmó la sentencia.
Sin embargo, como establece la legislación española, el cumplimiento efectivo de la pena tenía un límite máximo, que en su caso se situó en torno a 20 años.
Finalmente, obtuvo la libertad condicional en 2023, después de pasar cerca de 16 años en prisión.
Un caso que dejó huella
El impacto del caso Maeso fue enorme.
No solo por el número de víctimas, sino por la quiebra de confianza que generó en el sistema sanitario.
A raíz de este episodio, se reforzaron los protocolos de control, seguridad y trazabilidad en hospitales de toda España.
El final de una figura marcada por la polémica
Con su fallecimiento, desaparece el protagonista de uno de los episodios más duros vividos en la sanidad valenciana.
Un caso que sigue siendo recordado como ejemplo de hasta dónde puede llegar una negligencia… y de las consecuencias que deja tras de sí.