AVACU advierte sobre los puntos clave que todo consumidor debe revisar antes de comprar. El precio de la docena de buñuelos oscila este año entre los 7 y 12 euros en los puestos callejeros de Valencia.
Redacción | ValenciaNoticias.com Martes, 10 de marzo de 2026
El aroma a masa frita y azúcar ya inunda cada esquina de Valencia, pero no todos los puestos ofrecen las mismas garantías. Para evitar sorpresas desagradables, la Asociación Valenciana de Consumidores y Usuarios (AVACU) ha publicado una serie de recomendaciones esenciales. Este año, los precios se mantienen estables: la docena de buñuelos se vende entre 7 y 12 euros, mientras que los churros oscilan entre los 5 y 10 euros.
Antes de pedir tu docena, fíjate en estos cinco puntos críticos:
1. La Licencia Municipal a la vista
Todo puesto autorizado debe tener su licencia de actividad en un lugar visible. Este documento identifica a la empresa responsable y garantiza que el Ayuntamiento ha supervisado la instalación. Si no ves la placa o el documento, desconfía.
2. Precios claros y visibles
El consumidor tiene derecho a saber cuánto va a pagar antes de pedir. Los puestos están obligados a mostrar una lista de precios completa de todos sus productos (churros, buñuelos, chocolate, porras, etc.) para evitar cobros arbitrarios o «sorpresas» de última hora.
3. Vitrinas y medidas de higiene
Es fundamental que los alimentos estén protegidos por vitrinas o mamparas. Los buñuelos no deben estar al alcance directo del público o expuestos al humo del tráfico. Además, observa si el personal utiliza pinzas o guantes para servir y, muy importante, el color y olor del aceite: si es demasiado oscuro o humea en exceso, el producto no será de calidad.
4. Hojas de reclamaciones disponibles
Cualquier puesto ambulante de Fallas está obligado por normativa a disponer de hojas de reclamaciones y a indicarlo con el cartel oficial. Es tu garantía legal si sufres algún percance o irregularidad.
5. Exige siempre el tique de compra
No te vayas sin tu tique o factura. Es un gesto sencillo pero vital: sin tique no hay reclamación posible. Guárdalo al menos hasta que hayas consumido el producto, por si surgiera algún problema de intoxicación o fraude.