Fundación Bancaja reúne piezas realizadas entre 1951 y 2004 en la mayor retrospectiva dedicada al artista valenciano. La exposición recorre desde su participación en las vanguardias y la abstracción geométrica hasta sus paisajes de la Albufera y su diálogo entre pintura y música.
Valencia celebra el centenario del nacimiento de Ximo Michavila (1926-2016) con una gran exposición que permite recorrer seis décadas de trabajo de una de las figuras destacadas del arte contemporáneo valenciano.
La muestra “Ximo Michavila. Centenario (1926-2026)” reúne en Fundación Bancaja alrededor de un centenar de obras procedentes de más de 50 colecciones públicas y privadas.
El recorrido permite descubrir las diferentes etapas de un creador que pasó de las vanguardias y la geometría a convertir la Albufera, el paisaje, el cosmos y la música en territorios fundamentales de su pintura.
Un recorrido desde 1951 hasta 2004
La retrospectiva abarca más de medio siglo de producción artística.
Las obras expuestas están fechadas entre 1951 y 2004 y permiten seguir la evolución de Michavila desde sus primeras experiencias hasta sus trabajos de madurez.
La exposición revisa también su vinculación con los movimientos de renovación artística valenciana y especialmente su participación en el Grupo Parpalló.
A partir de ahí aparecen sus investigaciones geométricas y constructivistas antes de avanzar hacia una pintura cada vez más vinculada al paisaje.
La Albufera que fascinó y preocupó a Michavila
Uno de los grandes protagonistas de la exposición es la Albufera de Valencia.
El espacio natural comenzó a ocupar un lugar fundamental en su producción a finales de los años setenta.
Pero Michavila no se limitó a representar el paisaje.
También observó con preocupación su progresivo deterioro ambiental.
El comisario de la exposición, Juan Manuel Bonet, destaca precisamente esa sensibilidad hacia los problemas que amenazaban el humedal, una preocupación que ha llevado a considerar al artista como un precursor de determinadas sensibilidades ecologistas.
De la geometría al paisaje
La exposición permite observar los importantes cambios experimentados por su pintura.
Tras una etapa marcada por la geometría y el constructivismo, Michavila fue evolucionando hacia una abstracción paisajística en la que la luz y el territorio adquirieron una importancia creciente.
Su hija, Carme Michavila, define la retrospectiva como la oportunidad de descubrir a un “Michavila total”.
Y esa amplitud permite también aproximarse a otras inquietudes del pintor menos conocidas por el gran público.
Michavila miraba también hacia el cosmos
El paisaje terrestre no era su única fuente de inspiración.
El artista observaba el cielo mediante su propio telescopio y trasladó también a su producción su interés por el cosmos y la astronomía.
Ese diálogo entre observación, naturaleza y abstracción forma parte de una trayectoria en la que las fronteras entre ciencia, paisaje y creación artística fueron difuminándose.
Cuando la pintura comenzó a escuchar música
Otra de las grandes aportaciones de la retrospectiva es la recuperación de la relación de Michavila con la música.
Durante sus últimos años esa pasión cristalizó especialmente en el ciclo “Contrapunto”.
El artista creó obras relacionadas con compositores y creadores como John Cage, Kurt Weill, Arnold Schönberg y Pierre Schaeffer.
La música dejó así de ser únicamente una afición para convertirse en material de creación pictórica.
Más de 80 documentos personales, algunos inéditos
La exposición no está formada únicamente por cuadros.
El recorrido incorpora una selección de más de 80 documentos procedentes del archivo personal del artista, muchos de ellos mostrados públicamente por primera vez.
El material permite acercarse al proceso creativo y al contexto personal e intelectual de Michavila.
También se exhiben obras inéditas.
De maestro a figura de la vanguardia valenciana
Michavila nació en l’Alcora en 1926 y perteneció a una generación profundamente marcada por la Guerra Civil, que dejó en él consecuencias físicas y emocionales.
Se formó inicialmente como maestro y posteriormente en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos.
Durante su trayectoria compaginó la docencia con la creación artística y participó en diferentes movimientos vinculados a la renovación del arte valenciano.
Falleció en Albalat dels Tarongers en 2016.
Hasta febrero de 2027
La exposición podrá visitarse en Fundación Bancaja de Valencia hasta el 14 de febrero de 2027.
Cien años después de su nacimiento, la retrospectiva permite recorrer prácticamente todas las caras de Michavila: el pintor geométrico, el vanguardista, el observador del cosmos, el artista preocupado por la Albufera y el creador que terminó convirtiendo también la música en pintura.
