La localidad del Baix Maestrat mantiene viva una de sus tradiciones más arraigadas con tres grandes bailes —infantil, de solteros y de casados— en los que participan cada año cientos de parejas y varias generaciones de una misma familia.
Sant Mateu ha vuelto a vivir uno de los momentos más esperados de sus Fiestas Patronales con la celebración del Ball Pla, una tradición profundamente ligada a la identidad del municipio y que continúa transmitiéndose de generación en generación.
Durante el fin de semana, la música y los trajes tradicionales volvieron a ocupar las calles de esta localidad del Baix Maestrat, donde el Ball Pla es mucho más que un baile festivo: forma parte de la memoria familiar y colectiva del pueblo.
Tres bailes y cientos de parejas
La tradición se estructura en tres grandes celebraciones: el Ball Pla infantil, el de solteros y el de casados.
Según explica la alcaldesa de Sant Mateu, Ana Besalduch, en cada uno de estos bailes participan habitualmente entre cien y ciento veinte parejas, una cifra que demuestra la enorme implantación de esta costumbre entre los vecinos.
El sábado se celebraron el Ball Pla infantil y el de solteros, mientras que el domingo por la noche llegó el turno del Ball Pla de casados.
Vestidos que pasan de abuelas a nietas
Uno de los elementos que mejor refleja la continuidad de la tradición es la indumentaria.
Muchos de los participantes utilizan prendas que han pertenecido anteriormente a otros miembros de su familia. Faldas, vestidos y complementos pasan de madres a hijas y de abuelas a nietas, adquiriendo con el tiempo un valor sentimental que va mucho más allá de la propia fiesta.
Una joven participante explicaba que conserva faldas de su abuela y vestuario de su madre, prendas a las que tiene un cariño especial precisamente por esa vinculación familiar.
Parejas que pueden mantenerse durante toda la vida
Otra de las peculiaridades del Ball Pla de Sant Mateu es la relación que se establece entre las parejas de baile.
En muchos casos, la pareja elegida durante la infancia continúa compartiendo la tradición durante años e incluso décadas.
La costumbre está tan arraigada que algunos vecinos cuentan que los padres llegan a pensar en la futura pareja de baile de sus hijos cuando todavía son muy pequeños, con el objetivo de que puedan participar juntos en las celebraciones.
Una tradición muy viva entre los jóvenes
Lejos de convertirse en una costumbre reservada a las generaciones mayores, el Ball Pla mantiene una fuerte presencia entre niños y jóvenes.
La participación del Ball Pla infantil garantiza que los más pequeños conozcan desde muy temprano los pasos, la música, la indumentaria y el significado de una celebración que posteriormente continuará en las categorías de solteros y casados.
Ese relevo generacional constituye una de las claves de su permanencia.
El gran protagonista de las fiestas de Sant Mateu
El Ball Pla se ha convertido así en uno de los actos que mejor define las Fiestas Patronales de Sant Mateu.
Durante varios días, distintas generaciones comparten un mismo espacio, una misma música y unos bailes que forman parte de la historia cotidiana del municipio.
La celebración vuelve a demostrar que algunas tradiciones sobreviven precisamente porque no permanecen inmóviles: cada generación las recibe, las hace suyas y termina transmitiéndolas a la siguiente.
En Sant Mateu, el Ball Pla continúa cumpliendo ese papel y mantiene vivo uno de los grandes símbolos culturales del Baix Maestrat.
