El proyecto permitirá soterrar las vías de entrada a las estaciones del Norte y Joaquín Sorolla, eliminar una histórica barrera entre barrios y liberar terrenos para nuevos espacios urbanos. Las obras avanzan en la construcción del túnel mientras la futura estación Joaquín Sorolla se prepara para disponer de once vías de ancho estándar.
Valencia afronta una de las mayores transformaciones ferroviarias y urbanísticas de las últimas décadas. Las obras del Canal de Acceso avanzan con la construcción de las estructuras que permitirán introducir bajo tierra las vías de entrada a las estaciones de València Nord y València Joaquín Sorolla.









La actuación comprende aproximadamente un kilómetro de longitud y no se limita al soterramiento ferroviario. El proyecto está directamente relacionado con la remodelación de Joaquín Sorolla, la mejora de las conexiones entre ambas estaciones y la liberación de terrenos que actualmente forman parte de la infraestructura ferroviaria.
Tras el desmantelamiento de las antiguas vías en superficie y la puesta en funcionamiento de los desvíos ferroviarios provisionales, los trabajos se concentran ahora en la construcción del futuro túnel de integración ferroviaria.
El resultado modificará profundamente la entrada del tren en Valencia y permitirá eliminar progresivamente la barrera que las vías representan entre diferentes barrios del sur de la ciudad.
Un túnel entre Fernando Abril Martorell y Joaquín Sorolla
El Canal de Acceso se desarrolla entre la avenida Fernando Abril Martorell y el entorno de la estación Joaquín Sorolla.
Para construirlo se está utilizando el sistema conocido como ‘cut and cover’ o falso túnel.
El procedimiento permite ejecutar desde la superficie las pantallas laterales que delimitan la futura infraestructura. Posteriormente se realiza la excavación del espacio interior y se construyen las losas de hormigón que permitirán cubrir las vías.
Los trabajos obligan igualmente a actuar sobre numerosos servicios e infraestructuras existentes en la zona. Por ello, la obra incluye la reposición de servicios afectados, la construcción de estructuras complementarias y diferentes adaptaciones de las infraestructuras urbanas.
Las vías ferroviarias desaparecerán de la superficie
La importancia del proyecto va mucho más allá de la propia infraestructura ferroviaria.
El soterramiento permitirá integrar bajo tierra las vías de acceso a València Nord y Joaquín Sorolla, suprimiendo parte de la actual barrera ferroviaria.
Los terrenos que queden liberados podrán incorporarse posteriormente a la ciudad para desarrollar nuevos espacios urbanos y mejorar las conexiones entre barrios que históricamente han quedado separados por las vías.
Esta transformación permitirá además desarrollar uno de los grandes proyectos pendientes en esta parte de Valencia: el futuro bulevar García Lorca.
El nuevo eje urbano ocupará parte de los terrenos ferroviarios liberados y permitirá aumentar la permeabilidad entre los barrios situados a ambos lados de las actuales vías.
Joaquín Sorolla crecerá hasta las once vías
El Canal de Acceso está directamente vinculado con otra transformación de gran envergadura: la remodelación integral de la estación València Joaquín Sorolla.
La terminal deberá adaptarse al crecimiento del tráfico ferroviario, a la liberalización del transporte de viajeros y al progresivo desarrollo del Corredor Mediterráneo.
Una de las principales novedades será la ampliación de su playa ferroviaria hasta alcanzar once vías de ancho estándar.
Cuatro estarán preparadas para recibir trenes de hasta 400 metros de longitud.
La configuración prevista permitirá también utilizar determinados andenes para atender simultáneamente dos composiciones mediante su sectorización.
Un nuevo vestíbulo construido sobre las vías
El aspecto y funcionamiento de Joaquín Sorolla también cambiarán profundamente.
El proyecto contempla la construcción de un nuevo vestíbulo elevado sobre las vías desde el que los viajeros podrán acceder a los diferentes andenes mediante escaleras y ascensores.
La configuración ferroviaria de la terminal se adaptará además a la nueva entrada soterrada que proporcionará el Canal de Acceso.
La transformación incluirá nuevos edificios destinados a la atención de viajeros e instalaciones técnicas, además de una ampliación de las zonas comerciales y de oficinas.
También se reorganizarán los accesos y servicios de la estación.
Una conexión peatonal entre Joaquín Sorolla y la estación del Norte
Otro de los cambios relevantes será la mejora de la comunicación entre las dos principales terminales ferroviarias del centro de Valencia.
El proyecto contempla una nueva conexión peatonal entre València Joaquín Sorolla y la Estació del Nord, destinada a facilitar los desplazamientos de los viajeros entre ambas instalaciones.
La actuación pretende reforzar así la intermodalidad y reducir la separación existente actualmente entre las dos estaciones.
También está prevista una futura ampliación del aparcamiento de Joaquín Sorolla y una reorganización urbana de todo su entorno.
¿Qué pasará con la Estació del Nord?
La histórica Estació del Nord mantendrá su función como principal terminal de los servicios de Cercanías y trenes convencionales.
La diferencia estará fundamentalmente en la forma en la que los trenes accederán a ella.
El Canal de Acceso permitirá integrar bajo tierra las vías de entrada, de manera que la estación quedará conectada con la nueva configuración ferroviaria generada por el soterramiento.
Al mismo tiempo, se reorganizarán los espacios ferroviarios y urbanos situados en su entorno.
El bulevar García Lorca cambiará el sur de Valencia
Una de las principales consecuencias urbanísticas llegará cuando desaparezca de la superficie parte de la infraestructura ferroviaria actual.
La liberación de esos terrenos permitirá desarrollar nuevos usos ciudadanos y zonas verdes y, especialmente, avanzar en la creación del bulevar García Lorca.
Se trata de una transformación que pretende coser urbanísticamente zonas de Valencia actualmente separadas por las vías.
El objetivo es que el espacio ocupado durante décadas por la infraestructura ferroviaria pase progresivamente a formar parte de la trama urbana.
Una obra ligada al Corredor Mediterráneo
La transformación también responde al crecimiento que está experimentando el transporte ferroviario.
La liberalización de los servicios de alta velocidad ha incrementado el número de operadores y circulaciones, mientras que el desarrollo del Corredor Mediterráneo obligará a disponer de una infraestructura con mayor capacidad.
La ampliación de Joaquín Sorolla y la nueva configuración de los accesos permitirán adaptar el complejo ferroviario valenciano a ese escenario.
Al mismo tiempo, la actuación busca mejorar los servicios de Cercanías y reforzar el ferrocarril como alternativa de movilidad sostenible.
Una transformación ferroviaria y urbana de Valencia
El Canal de Acceso es, por tanto, mucho más que la construcción de un túnel de aproximadamente un kilómetro.
La operación combina soterramiento ferroviario, ampliación de Joaquín Sorolla, reorganización de la Estació del Nord, conexión peatonal entre ambas terminales y liberación de terrenos para nuevos espacios urbanos.
Con las vías provisionales ya operativas y las antiguas instalaciones en superficie desmanteladas en las zonas de actuación, las obras avanzan ahora sobre las estructuras del futuro túnel.
Cuando todo el proyecto esté ejecutado, la principal transformación no se apreciará únicamente desde los trenes. También deberá hacerlo sobre el mapa de Valencia: donde hoy existe una barrera ferroviaria entre barrios, el objetivo es recuperar espacio para la ciudad y crear nuevas conexiones urbanas.
