El calendario fallero entra en su fase más crítica. A pocos días de que los monumentos tomen las calles de Valencia, los talleres de los artistas de la Sección Especial operan a pleno rendimiento. Visitamos a Paco Torres, responsable de la Falla Plaza del Pilar, y a Mario Gual, creador del monumento de Na Jordana, para conocer cómo afrontan los últimos retoques en un año marcado por la complejidad técnica y la inestabilidad meteorológica.
Paco Torres (Plaza del Pilar): Reinventando el volumen y la sátira
Tras una década plantando en la emblemática Plaza del Pilar, Paco Torres ha decidido dar un giro estilístico para las Fallas 2026. Su propuesta rompe con los esquemas de años anteriores para apostar por una monumentalidad diferente:
- Estructura innovadora: A diferencia de los multiremates habituales, el monumento de este año se centra en dos volúmenes de grandes dimensiones, un reto logístico para el espacio del taller.
- Crítica mordaz: Torres asegura que la sátira política será «fuerte», algo que considera esencial en el contexto actual.
- Estrategia ante la borrasca Regina: Debido a la lluvia de barro y el viento, el artista ha confesado su intención de retrasar la salida del taller al menos un día para proteger el acabado de la pintura.
Mario Gual (Na Jordana): «Pasiones a la deriva» en un montaje de relojería
En el taller de Mario Gual, el ambiente es de máxima concentración. Su proyecto para Na Jordana, bajo el lema «Pasiones a la deriva», destaca por su extrema delicadeza:
- Complejidad técnica: Es una falla compuesta por multitud de piezas pequeñas y detalles minuciosos que requieren numerosas subidas de grúa. «Es una falla muy delicada a nivel de montaje», explica Gual.
- El factor económico: El artista muestra su preocupación por el calendario, ya que el transporte de las piezas durante el fin de semana encarece considerablemente los costes logísticos.
- Mirada al cielo: Al igual que el resto del gremio, Gual monitoriza cada hora la previsión meteorológica, consciente de que un montaje tan fragmentado es especialmente vulnerable al viento.