Historia documentada de la bendición de animales de San Antonio Abad








La bendición de animales de San Antonio Abad en Valencia, celebrada cada 17 de enero, no es una tradición anecdótica ni una costumbre reciente. Se trata de una manifestación religiosa, social y cultural con más de siete siglos y medio de continuidad, profundamente ligada a la historia de la ciudad, al antiguo camino de Morvedre y al actual eje de la calle Sagunto.
Su origen, desarrollo y pervivencia están ampliamente documentados en archivos, crónicas parroquiales, estudios históricos y publicaciones especializadas, configurando una de las tradiciones vivas más antiguas de Valencia.
San Antonio Abad, protector de los animales
La devoción gira en torno a San Antonio Abad, eremita del siglo IV, venerado en toda Europa como protector del ganado, de los animales domésticos y de quienes dependían de ellos para sobrevivir. En una sociedad medieval eminentemente agrícola y ganadera, su figura adquirió un peso extraordinario.
Valencia no fue una excepción. Muy al contrario: aquí la devoción antoniana arraigó con una fuerza singular.
Los antonianos y el origen medieval de la fiesta (siglos XIII-XIV)
En 1276 ya existía una capilla de los Hermanos Hospitalarios de San Antonio Abad (antonianos) en Fortaleny (Ribera Baixa). A finales del siglo XIII se establecieron en las inmediaciones de Valencia, fundando su primera casa y hospital, dedicados al cuidado de enfermos, caminantes y animales.
El momento clave llega en 1333, cuando los Canónigos Regulares de San Antonio Abad compran terrenos en el camino de Morvedre, hoy calle Sagunto, para fundar el convento antoniano. Desde ese mismo año se documenta la celebración de la festividad de San Antonio Abad el 17 de enero, con ritos vinculados a los animales.
En 1340 se construyen la ermita y la Casa-Hospital, consolidando el enclave antoniano como centro religioso y asistencial.
Los animales, la ciudad y “la luna de Valencia”
Los antonianos tenían una misión muy concreta: cuidar los animales que quedaban fuera de las murallas, “a la luna de Valencia”. Caballerías, mulas y ganado eran esenciales para la vida urbana y rural, y su protección tenía un valor económico y simbólico enorme.
Cada 17 de enero, los hermanos organizaban la fiesta y la bendición. Eran diecisiete antonianos, en referencia al día del patrón, quienes se encargaban de la celebración, una tradición que con el tiempo se perdió pero dejó huella en la estructura ritual.
En aquella época, la bendición incluía prácticas hoy desaparecidas:
– dar vueltas rituales a un olivo
– coger una rama para colocarla en la cuadra
– beber agua bendecida del pozo
Epidemias, hospitalidad y prestigio social (siglos XIV-XV)
Durante las grandes epidemias de peste de 1346, 1362, 1374, 1383, 1395 y 1510, los antonianos atendieron a numerosos enfermos, lo que aumentó enormemente su prestigio entre la población valenciana.
En 1392, el rey Juan II autorizó la creación de la cofradía de Jóvenes Labradores, con San Antonio Abad como patrón, reforzando su vínculo con el mundo agrario.
En 1414, incluso el papa Benedicto XIII llegó al convento por el camino de Murviedre, lo que demuestra la importancia del enclave.
Del templo gótico al neoclásico (siglos XV-XVIII)
Entre 1467 y 1492, la antigua ermita fue sustituida por un templo gótico, levantado gracias a cuestaciones autorizadas por la monarquía y por bulas papales.
En 1765, como ocurrió con muchas iglesias valencianas, el templo fue recubierto de estilo neoclásico, ocultando el antiguo artesonado mudéjar que siglos después sería restaurado.
La fecha 1766, todavía visible en la piedra angular del hospital, marca el final de las grandes obras.
Supresiones, desamortizaciones y resistencia (siglos XVIII-XIX)
En 1787, el papa Pío VI suprimió la Orden de los Antonianos.
En 1791, por orden de Carlos IV, el convento pasó al Hospital General.
Posteriormente, dominicos, canonesas y otras órdenes mantuvieron el culto y la fiesta.
Pese a guerras, expropiaciones y abandono parcial del edificio, la devoción a San Antonio Abad nunca desapareció del barrio ni de la ciudad.
La llegada de los Salesianos y el siglo XX
En 1898-1899, los Salesianos adquirieron el convento, y en 1909 el arzobispo confió oficialmente la iglesia a esta congregación. Desde entonces, la parroquia de San Antonio Abad se convirtió en un referente social y religioso del barrio.
Tras los destrozos de la Guerra Civil, la imagen del santo fue reconstruida en 1939, y en 1942 se retomó la romería y la bendición de animales.
A partir de 1943, las crónicas ya hablan de multitudinarias bendiciones de caballos y animales de pelo en la calle Sagunto.
La recuperación definitiva: 1952 y la Hermandad
El gran punto de inflexión llega en 1952, cuando el párroco Francisco Serrata recupera plenamente la fiesta.
En 1954-1956 se constituye la Hermandad de San Antonio Abad, heredera de la histórica cofradía medieval, que devuelve el esplendor popular al festejo.
Desde entonces, la fiesta adopta la estructura actual:
– Misa Mayor
– tribuna en la calle Sagunto
– bendición y desfile de animales
– carruajes y caballerías
– presencia de autoridades civiles, militares y culturales
La bendición de animales hoy: rito y participación
Cada 17 de enero, antes del desfile, se celebra una Misa Mayor en honor a San Antonio Abad, con gran asistencia de fieles y autoridades.
La calle Sagunto se transforma por completo:
– cerrada al tráfico
– libre de vehículos
– sectorizada por vallas
– ocupada por miles de asistentes
La bendición comienza con los animales domésticos, la parte más popular. Se reparten unas 2.500 bolsas con algarrobas, rosquilletas y estampas del santo. Cuando la fiesta cae en sábado o festivo, la participación puede alcanzar hasta 13.500 personas.
Después llega la parte más espectacular: carros, carruajes y caballerías.
Un hecho singular distingue esta celebración: durante todo el desfile, expertos en carros y monturas explican en valenciano cada elemento, transmitiendo el amor por los animales y las tradiciones de la huerta y los campos de Valencia.
Reconocimientos y vigencia actual
La fiesta está declarada Fiesta de Interés Turístico Provincial de la Comunitat Valenciana.
La Hermandad está inscrita en el Registro de Entidades Religiosas y desarrolla una importante labor social en favor de protectoras de animales.
Tras más de siete siglos y medio, la bendición de animales de San Antonio Abad sigue siendo una de las tradiciones más antiguas vivas de Valencia, uniendo historia medieval, fe popular, identidad cultural y compromiso con los animales.
Cada 17 de enero, la calle Sagunto no solo celebra una fiesta:
celebra la memoria viva de Valencia.