La Exaltación de la Fallera Mayor de València comenzó con una de las imágenes más elegantes y simbólicas de la noche. Carmen Prades y su Corte de Honor llegaron al Palau de la Música de Valencia en una cuidada comitiva de coches de época, convirtiendo el acceso al recinto en una auténtica postal histórica.


Un momento que, año tras año, refuerza el carácter solemne de la exaltación y que este 2026 volvió a destacar por su elegancia y valor patrimonial.
Un traslado con historia desde el Ayuntamiento de Valencia
El traslado se realizó desde el Ayuntamiento de Valencia gracias a la colaboración del Club de Automóviles Antiguos de Valencia, una entidad fundada en 1966 y reconocida por su labor en la conservación, restauración y divulgación del vehículo histórico.
La participación del club permitió mantener viva una tradición que une patrimonio, cultura y sentimiento fallero, integrando el automóvil clásico como parte del ceremonial de uno de los actos más importantes del calendario festivo.
Vehículos históricos para una noche única
Para esta ocasión, Junta Central Fallera contó con una selección de vehículos de alta gama fabricados entre 1928 y 1952, todos ellos cuidadosamente conservados por los socios del club.
- Las Cortes de Honor fueron trasladadas en distintos modelos históricos
- El vehículo destinado a las Falleras Mayores de València fue un Rolls Royce negro de 1938, una pieza icónica que aportó solemnidad y distinción a la llegada
La elección de estos automóviles no fue casual: cada uno de ellos contribuyó a recrear una atmósfera de elegancia clásica acorde con la importancia institucional del acto.
Una imagen que forma parte del ritual fallero
La llegada en coches clásicos no es solo un detalle estético. Es un ritual cargado de simbolismo, que conecta la exaltación con la tradición, el respeto por el pasado y la puesta en valor del patrimonio histórico.
La estampa de los vehículos avanzando hacia el Palau de la Música, con las máximas representantes de la fiesta a bordo, volvió a convertirse en uno de los momentos más fotografiados y recordados de la noche, enmarcando de forma solemne el inicio de una exaltación que ya forma parte de la memoria fallera de 2026.