Las viejas rondallas valencianas, transmitidas durante siglos de boca en boca, están encontrando una segunda vida en el siglo XXI gracias a la inteligencia artificial y al cine de animación. Un proyecto nacido en el ámbito universitario ha logrado transformar algunas de las leyendas más emblemáticas de la Comunitat Valenciana en cortometrajes animados accesibles, compartibles y pensados para el consumo digital actual.
Historias como la leyenda del Ángel de Ayora, Manurria de Sagunt, la Serp de la Venta de Xeraco, la Mare de Déu de la Font de Vilallonga o la Delicà de Gandia son las primeras en dar el salto al formato audiovisual dentro del proyecto O-CITY – Cinema animat i intel·ligència artificial per a la salvaguarda del patrimoni immaterial.
La iniciativa surgió en 2019 como un proyecto europeo impulsado desde el Campus de Gandia de la Universitat Politècnica de València, con la participación de once países de Europa y Latinoamérica. Su objetivo no es solo conservar las leyendas, sino reactivarlas culturalmente, adaptándolas a los hábitos de consumo actuales y devolviéndolas a la ciudadanía en un lenguaje cercano.
Uno de los pilares del proyecto es el apoyo a municipios pequeños y con recursos limitados, que gracias a esta iniciativa pueden producir piezas audiovisuales de calidad profesional. Las leyendas locales se convierten así en cine animado pensado tanto para proyecciones públicas como para circular por WhatsApp, redes sociales y plataformas digitales, recuperando la lógica de la transmisión popular, pero en clave contemporánea.
Los responsables del proyecto destacan la gran aceptación social de los cortometrajes, especialmente cuando comienzan a difundirse de forma orgánica entre la población. Un fenómeno que demuestra que estas historias siguen vivas y conectan con públicos de todas las edades cuando se presentan en formatos actuales.
La producción de estas piezas combina investigación histórica y etnográfica, trabajo con especialistas locales, escritura de guiones, ilustración, animación, música original y doblaje, integrando herramientas de inteligencia artificial como apoyo creativo. El resultado es una rondalla audiovisual moderna que respeta el espíritu original de las historias.
La productora valenciana AD Real Time es la encargada de dar forma a estos cortometrajes, recuperando y proyectando al siglo XXI un patrimonio que ya fue salvaguardado en su día por Enric Valor, quien recorrió pueblos y comarcas para fijar por escrito las tradiciones orales en sus célebres Rondalles valencianes.
Al igual que entonces, la iniciativa actual nace desde la universidad pública, con la conciencia de que las leyendas, mitos y relatos populares forman parte del patrimonio cultural más frágil, y que su supervivencia pasa por adaptarse a nuevos lenguajes y tecnologías.
El respaldo de fondos europeos ha permitido sentar las bases tecnológicas y conceptuales de O-CITY, crear una plataforma digital para investigar, documentar y difundir patrimonio cultural, y garantizar el rigor académico del proyecto. Con la incorporación de la UPV, la investigación ha dado el salto a una iniciativa cultural viva, conectada con el territorio y la ciudadanía.
O-CITY continúa creciendo. Actualmente trabaja en nuevas producciones sobre leyendas de otros municipios valencianos y también en proyectos internacionales. En Ecuador, por ejemplo, ya se han producido cinco cortometrajes animados sobre patrimonio local que superan el millón de visualizaciones, y se exploran nuevas colaboraciones en países como Colombia y Chile.
Las leyendas valencianas, lejos de quedar atrapadas en los libros, vuelven así a circular, ahora en forma de animación digital, demostrando que la tecnología también puede ser una aliada para preservar la memoria colectiva y reforzar la identidad cultural.