Alicante ha aprobado una modificación clave en su normativa municipal que alarga la temporada estival de las terrazas hasta seis meses, desde el 1 de mayo al 1 de noviembre, consolidando así lo que el gobierno local define como una adaptación al clima y al peso económico de la hostelería en la ciudad.
La medida ha salido adelante en el pleno del Ayuntamiento de Alicante con los votos favorables del Partido Popular y Vox, y supone ampliar en dos meses el periodo en el que las terrazas pueden beneficiarse de horarios más flexibles.
Nuevos horarios: hasta la 1:30 los fines de semana
Con la nueva ordenanza, las terrazas instaladas en calles y plazas podrán permanecer abiertas:
- Hasta la 1:30 de la madrugada los viernes, sábados y vísperas de festivo durante el periodo estival.
- Hasta la 1:00 de domingo a jueves, momento en el que deberán desmontarse.
Este mismo horario ampliado se aplicará también en Semana Santa y Navidad, equiparándolos al régimen de verano.
Durante el periodo de invierno (de noviembre a abril), se mantiene la normativa actual: cierre a medianoche entre semana y a la una los fines de semana y vísperas de festivo.
El Ayuntamiento defiende el equilibrio entre economía y descanso
La concejala de Ocupación de Vía Pública, Cristina Cutanda, ha defendido que la modificación “busca mantener el equilibrio entre el descanso vecinal y la actividad económica”, subrayando que Alicante cuenta con un clima que permite alargar la vida en la calle sin renunciar a la convivencia.
Desde el equipo de gobierno sostienen que la medida pretende impulsar la economía local y apoyar a la hostelería, uno de los sectores más relevantes de la ciudad.
Críticas de la oposición por falta de diálogo
Los grupos de la oposición han mostrado su rechazo a la reforma. Desde Unides Podem, su portavoz Manolo Copé ha criticado que no se haya aceptado “ni una sola enmienda”, denunciando una falta de diálogo y alertando del impacto en el descanso vecinal, el arbolado urbano y el uso del espacio público.
En la misma línea, Compromís, a través de su portavoz Rafa Mas, ha señalado que “la gente no tiene seis meses de vacaciones” y ha acusado al gobierno municipal de priorizar el turismo frente a la vida cotidiana de los barrios.
Cambios también en mercadillos y comercio del Casco Antiguo
La modificación de la ordenanza incluye además novedades para los mercadillos municipales, ampliando el número de puestos permitidos por vendedor y equiparando las condiciones entre personas físicas y jurídicas.
En el Casco Antiguo, se autoriza desde ahora la exposición y venta de productos en fachada, con un límite máximo de 50 centímetros, una medida orientada a dinamizar el pequeño comercio.