La alcaldesa de València, María José Catalá, ha participado en la gala conmemorativa del centenario de la Hermandad del Santísimo Cristo del Perdón, una cita cargada de emoción y simbolismo que pone en valor cien años de fe, tradición y arraigo en los barrios marítimos de la ciudad.




Durante su intervención, Catalá ha agradecido el nombramiento como presidenta honorífica de la entidad y ha expresado sentirse “profundamente vinculada a lo que hoy celebramos, porque esta hermandad forma parte del alma de los Poblats Marítims y es una expresión sincera de fe, devoción y compromiso con una tradición que ha sabido resistir el paso del tiempo”.
La alcaldesa ha querido destacar especialmente “el compromiso, la ilusión, el trabajo incansable y la fe” de quienes han mantenido viva la hermandad a lo largo de un siglo, subrayando que ese esfuerzo colectivo ha permitido preservar una historia centenaria y devolver la vitalidad a una de las cofradías más queridas de València y, en particular, del Cabanyal.
Un siglo de historia ligada al mar
La Hermandad del Santísimo Cristo del Perdón fue fundada en 1926 por pescadores y antiguos militares, y tuvo su primera sede en un local del antiguo carrer de la Llibertat. Desde entonces, ha sido una de las expresiones más representativas de la religiosidad popular en los Poblats Marítims.
Su imagen titular, el Cristo del Perdón, es además una de las más antiguas que procesionan en la Semana Santa Marinera de València, lo que refuerza su valor patrimonial, histórico y devocional dentro de una de las celebraciones más singulares de la ciudad.
Con este acto conmemorativo, València rinde homenaje a una hermandad que no solo ha sobrevivido al paso del tiempo, sino que sigue siendo símbolo de identidad, memoria colectiva y tradición viva en los barrios vinculados al mar.