El silencio del tanatorio de Valencia solo se rompe por los abrazos largos y las miradas cargadas de memoria. Familiares, amigos y compañeros del mundo del espectáculo se han reunido este lunes para despedir a Fernando Esteso, uno de los rostros más populares y queridos de la comedia española.
Ha sido su hijo, también llamado Fernando Esteso, quien ha puesto voz al sentimiento compartido por miles de personas en todo el país: “Sé que hay un trocito de él en vuestros corazones. Se ha ido un ser entrañable, un padre y un amigo”. Palabras sencillas, pero rotundas, pronunciadas con la emoción a flor de piel en la capilla ardiente instalada en Valencia.
Una despedida en Valencia, un descanso final en Zaragoza
Aunque el artista será enterrado en Zaragoza, ciudad en la que nació en 1945, la familia decidió que el velatorio se celebrara en Valencia, donde Esteso residía desde hace años junto a sus hijos. Una ciudad que sentía como propia y donde había tejido una sólida red de afectos personales y profesionales.
El entierro, según ha confirmado su entorno, se realizará en la más estricta intimidad.
Un artista completo que nunca dejó de trabajar
Su representante, Vicente Aro, ha explicado que el actor arrastraba desde hacía tiempo un delicado problema pulmonar que le obligaba a usar oxígeno. “Tenía altibajos”, ha señalado, aunque ha querido subrayar que nunca perdió las ganas de seguir en activo. De hecho, estaba a punto de reaparecer en una serie española, demostrando que su vínculo con el escenario y la interpretación seguía intacto hasta el final.
“Cuando llega el momento, por esperado que sea, siempre es durísimo”, ha reconocido Aro, visiblemente afectado.
El recuerdo de sus compañeros: “Era mejor persona que actor… y era muy buen actor”
Por el tanatorio han pasado numerosos rostros conocidos. El actor Carles Castillo ha recordado la serenidad con la que Esteso afrontaba el trabajo: “Trabajar con él era como estar en casa”. Tony Antonio, amigo y compañero de profesión, lo ha definido como “un referente” y ha destacado su generosidad, recordando actuaciones solidarias que realizó de forma altruista.
Especialmente emotivo ha sido el recuerdo de su inseparable compañero artístico Andrés Pajares, que ha confesado estar “destrozado” por la pérdida. Pajares no ha acudido al tanatorio porque, según ha explicado, prefiere “recordarlo vivo”. En un mensaje público escribió: “Hoy ha muerto una parte de mi vida, mi hermano, amigo y compañero”.
Un legado que va más allá de la comedia
Fernando Esteso fue mucho más que un icono del cine cómico de los años 70 y 80. Actor, cantante, imitador y humorista, dejó una huella imborrable no solo por su trabajo, sino por su calidez humana, una cualidad que todos los que hoy le despiden repiten casi al unísono.
Mientras Valencia le rinde su último homenaje y Zaragoza se prepara para acoger su descanso final, queda la certeza de que Fernando Esteso no se va del todo. Permanece en las risas que provocó, en las películas que siguen viéndose y, como dijo su hijo, en ese “trocito” que ya forma parte del corazón de todo un país.