El pequeño municipio de Potries, en plena comarca de la Safor, ha dado un paso histórico al situarse entre las ciudades candidatas españolas a Capital Europea de la Cultura 2031, una distinción de alcance continental que reconoce proyectos culturales con vocación transformadora.
El anuncio ha sido realizado por el Ministerio de Cultura, que ha confirmado que España y Malta serán los países encargados de acoger esta capitalidad en 2031, dentro del programa impulsado por la Unión Europea.



Un municipio de mil habitantes frente a grandes capitales
Potries competirá en esta primera fase con ciudades de gran tamaño y peso institucional como Burgos, Granada, Jerez de la Frontera, Toledo, Oviedo, Cáceres, Las Palmas de Gran Canaria o Mallorca. Una lista en la que destaca especialmente la presencia del municipio valenciano, con apenas un millar de habitantes, frente a urbes que multiplican por cientos su población y recursos.
La primera criba del proceso se realizará en marzo, cuando se anunciarán las ciudades finalistas. La decisión definitiva llegará en diciembre, momento en el que se conocerá qué candidatura española se alza con el título para 2031.
Cultura europea, diálogo y desarrollo
La Capital Europea de la Cultura es un reconocimiento anual que busca poner en valor la diversidad cultural del continente, fomentar el diálogo intercultural y generar un impacto positivo a nivel social, cultural y económico en la ciudad elegida.
Desde su creación en 1985, más de sesenta ciudades europeas han ostentado este título. En el caso de España, lo han logrado urbes como Madrid (1992), Santiago de Compostela (2000), Salamanca (2002) o San Sebastián (2016).
El proceso de selección corre a cargo de un comité independiente formado por expertos internacionales designados por las instituciones europeas, junto a especialistas nombrados por el Gobierno de España. La designación oficial se produce cuatro años antes del año de celebración.
“Orgullo de pueblos”: una candidatura con identidad rural
Potries inició su camino hacia la capitalidad cultural el pasado verano, con una candidatura que apela directamente al mundo rural y al papel de los pequeños municipios en la cultura contemporánea. Bajo el lema “Orgullo de pueblos”, el Ayuntamiento ha querido implicar activamente al vecindario en un proyecto que reivindica el derecho de los pueblos pequeños a ser referentes culturales.
El alcalde, Sergi Vidal, ya lo expresó en la presentación de la candidatura: los municipios rurales también generan cultura, cohesión social e innovación, y merecen visibilidad en igualdad de condiciones.
Un historial cultural que avala la candidatura
La aspiración de Potries no parte de cero. En 2018, la Generalitat Valenciana ya reconoció al municipio como Capital Cultural Valenciana en la categoría de localidades de menos de 5.000 habitantes, un nombramiento que permitió desarrollar durante todo un año una intensa programación cultural.
Fiestas tradicionales como el Porrat de Sant Blai, el patrimonio histórico del municipio y su apuesta sostenida por la cultura de proximidad refuerzan ahora una candidatura que, pese a su tamaño, ya ha logrado situarse en el mapa cultural europeo.
El desenlace se conocerá a finales de año, pero Potries ya ha conseguido algo clave: demostrar que la cultura también late con fuerza en los pueblos pequeños.