El Ayuntamiento de Valencia ha dado un paso decisivo para dinamizar el patrimonio agrícola de la ciudad. El Pleno municipal de este jueves aprobará someter a información pública la memoria para adaptar las normas del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) al Plan de Acción Territorial de Ordenación y Dinamización de la Huerta de Valencia (PATODHV). Esta medida tiene como objetivo principal permitir que las alquerías y zonas de huerta degradada puedan destinarse a actividades de alojamiento turístico rural, restauración y venta directa de productos locales.
Según ha explicado el concejal de Urbanismo, Vivienda y Licencias, Juan Giner, esta adaptación no implica una relajación en las medidas de protección ambiental, sino un ejercicio de simplificación administrativa y seguridad jurídica.
¿Por qué es necesaria esta adaptación?
Actualmente, la coexistencia del Plan General de Valencia y el Plan de la Huerta genera una compleja situación normativa. Para implantar cualquier uso o actividad en suelo protegido, las administraciones deben determinar qué plan es más restrictivo en cada caso, lo que genera una «heterogeneidad normativa y de concepto» que dificulta la gestión.
La nueva adaptación busca:
- Generar un marco jurídico más ágil: Evitar la incertidumbre sobre qué norma aplicar en cada caso.
- Recuperar patrimonio abandonado: Facilitar la rehabilitación de alquerías y viviendas tradicionales que, de otro modo, corren el riesgo de deterioro.
- Fomentar la actividad económica: Potenciar el turismo rural, la hostelería y la venta directa, siempre vinculados al mantenimiento del carácter agrícola de la zona.
Protección garantizada
Desde el consistorio han hecho hincapié en que esta medida no reduce en absoluto el nivel de protección de la huerta. La intención no es innovar la ordenación urbanística —ya que la adaptación no constituye una revisión del planeamiento—, sino integrar una norma autonómica superior que ya era vinculante, clarificando así el marco aplicable para ciudadanos, técnicos y administraciones.
Con esta aprobación inicial, el documento se someterá a exposición pública, permitiendo que la ciudadanía pueda consultarlo y presentar las alegaciones que considere oportunas durante el proceso. Esta medida se perfila como una herramienta clave para revitalizar el paisaje agrícola valenciano, permitiendo que las construcciones tradicionales recuperen su utilidad económica sin perder su valor histórico y cultural.

