El Ayuntamiento de Valencia ha encargado un estudio técnico para determinar la capacidad de carga de l’Albufera, con el objetivo de establecer cuánta actividad puede desarrollar el lago sin comprometer su equilibrio ambiental.
La iniciativa, impulsada por la Concejalía de Devesa-Albufera, servirá para fijar criterios objetivos que ayuden a ordenar la navegación recreativa y turística y garantizar la conservación de uno de los espacios naturales más emblemáticos de la ciudad.
Un estudio para planificar el futuro del lago
El concejal de Devesa-Albufera, José Gosálbez, ha explicado que el trabajo analizará el impacto conjunto de todas las actividades que actualmente se desarrollan en el lago.
El objetivo es conocer los límites que puede soportar este ecosistema y disponer de una base técnica que permita adoptar futuras decisiones de gestión con mayor rigor.
Según el edil, la intención es responder a una cuestión clave: «¿Cuánta actividad puede soportar l’Albufera sin poner en riesgo su equilibrio?».
Regular la navegación sin afectar a la pesca tradicional
El estudio permitirá diseñar un régimen de limitaciones espaciales o temporales para las embarcaciones recreativas y turísticas cuando sea necesario.
Al mismo tiempo, el Ayuntamiento asegura que el trabajo tendrá en cuenta la continuidad de la pesca profesional, una de las actividades tradicionales vinculadas históricamente a l’Albufera, garantizando el acceso a las zonas autorizadas para su desarrollo.
Compatibilizar conservación y uso público
Desde la Concejalía defienden que la protección del parque natural debe ser compatible con el disfrute de vecinos y visitantes.
El objetivo es encontrar un equilibrio entre la conservación del ecosistema, las actividades tradicionales y el turismo, evitando decisiones arbitrarias y basando la gestión en criterios científicos y técnicos.
El estudio estará listo en 2027
El contrato establece que el primer borrador del informe deberá entregarse durante la primera semana de diciembre de 2026, mientras que el documento definitivo estará finalizado antes de que termine febrero de 2027.
Con esta herramienta, el Ayuntamiento pretende disponer de información objetiva para planificar el futuro de l’Albufera y garantizar la preservación de este espacio natural para las próximas generaciones.

