Hay un momento muy concreto en el calendario en el que Valencia deja de contar los días y empieza a vivir las Fallas. Ese instante llega al amanecer, cuando todavía reina la penumbra y el frío de febrero corta la cara. El domingo 22 de febrero, la ciudad volverá a estremecerse con la Macrodespertà 2026, el primer gran estallido oficial del año fallero.
No es solo un acto. Es una declaración de intenciones.
La ciudad se despierta antes que el sol
A las 07:30 horas, la calle de la Paz será el punto de partida. Desde allí, miles de falleros recorrerán el centro histórico lanzando bombetas mientras avanzan hacia la plaza del Ayuntamiento por la calle San Vicente.
El sonido será progresivo. Primero aislado. Después constante. Hasta convertirse en un estruendo colectivo que anuncia que las Fallas ya están aquí.
El final está previsto alrededor de las 08:00 horas, cuando la plaza del Ayuntamiento se transforme en una nube blanca de pólvora con el tradicional “terremoto” final.
El recorrido: corazón fallero en movimiento
El itinerario seguirá el trazado clásico:
Calle de la Paz → San Vicente → Plaza del Ayuntamiento
Un recorrido simbólico que atraviesa el centro neurálgico de Valencia y convierte la mañana en una experiencia sensorial: olor a pólvora, humo suspendido en el aire y ese cosquilleo que solo entiende quien ha vivido una despertà desde dentro.
Organización y pólvora con sello propio
La Macrodespertà 2026 está impulsada por la Falla Corona y será disparada por la Pirotecnia Alto Palancia, nombres habituales cuando se habla de tradición y potencia.
El acto marcará el inicio del gran domingo fallero, que culminará por la tarde con la Crida en las Torres de Serranos.
¿Se puede participar?
El lanzamiento de petardos está reservado exclusivamente a falleros censados. Sin embargo, cualquier persona puede acercarse a las zonas acotadas para vivir el espectáculo desde primera línea.
Ver amanecer en Valencia envuelto en humo blanco no es algo que se olvide fácilmente.
Mucho más que ruido
La Macrodespertà no es simplemente despertar a la ciudad. Es despertar emociones. Es ese instante en el que Valencia cambia el modo invierno por modo Fallas.
Cuando el último estallido retumbe en la plaza del Ayuntamiento, ya no habrá vuelta atrás. La ciudad estará oficialmente en modo fiesta.
Porque en Valencia el año no empieza el 1 de enero.
Empieza cuando suena la primera bombeta.

