El Ayuntamiento pone en marcha un sistema de cabinas itinerantes que cambia de ubicación para obligar a respetar el límite de velocidad en toda la ciudad.
Valencia refuerza el control de velocidad en sus calles con un nuevo sistema de radares móviles que ya ha comenzado a sancionar a los conductores que superen los límites establecidos. La principal novedad es que los automovilistas no sabrán exactamente dónde se encuentra el cinemómetro operativo en cada momento, ya que un único radar irá rotando entre diez cabinas distribuidas por distintos puntos de la ciudad.
La medida llega después de que la provincia de Valencia volviera a situarse entre las zonas con mayor número de denuncias por exceso de velocidad de toda España.
El radar de Paterna sigue liderando las sanciones en España
Durante 2025, el radar fijo situado en la A-7 a su paso por Paterna volvió a convertirse en el dispositivo más activo del país, con más de 90.000 denuncias por superar el límite de 120 kilómetros por hora.
Además, otro radar situado también en la provincia valenciana ocupó la segunda posición nacional en número de sanciones, consolidando a Valencia como uno de los territorios con mayor vigilancia del tráfico.
Las diez ubicaciones donde pueden aparecer los nuevos radares
El Ayuntamiento ha instalado las cabinas en vías donde se registran mayores velocidades o una elevada siniestralidad.
Los nuevos puntos de control se encuentran en:
- Avenida Hermanos Machado, junto a Vicente Canet.
- Avenida Hermanos Machado, a la altura de Sant Josep Artesà.
- Avenida Maestro Rodrigo, número 84.
- Avenida Pío XII, número 51.
- Avenida del Cid, número 61.
- Camí Nou de Picanya, número 49.
- Avenida Fernando Abril Martorell, junto a Malilla.
- Avenida López Piñero.
- Avenida Antonio Ferrandis, junto a Pou Aparisi.
- Avenida dels Tarongers, número 8, junto a la zona universitaria.
Aunque todas las ubicaciones cuentan con señalización y paneles que informan de la velocidad, únicamente algunas de ellas estarán multando en cada momento.
El objetivo es reducir la velocidad media
Desde el consistorio insisten en que la finalidad de la medida es preventiva y no recaudatoria. El hecho de que el radar pueda cambiar de ubicación busca que los conductores mantengan una velocidad adecuada durante todo el recorrido y no solo reduzcan la marcha al llegar a un punto concreto.
La velocidad máxima permitida en estas vías urbanas es, con carácter general, de 50 kilómetros por hora.
Parte del Plan Vector 2026-2030
La implantación de estos radares forma parte del Plan Vector 2026-2030, la estrategia municipal de seguridad vial con la que Valencia pretende reducir un 50% el número de fallecidos y heridos graves en accidentes de tráfico durante los próximos años.
El programa contempla además campañas específicas contra el uso del teléfono móvil al volante, la conducción bajo los efectos del alcohol y las drogas y la circulación de vehículos sin la ITV en vigor.
Con este nuevo sistema, Valencia apuesta por un modelo de vigilancia dinámica que dificulta a los conductores conocer dónde se encuentra el radar activo y busca fomentar un cumplimiento permanente de los límites de velocidad en toda la ciudad.

