Teatre Micalet comienza una nueva vida en la calle Torn de l’Hospital después de abandonar la sede que ocupó durante 31 años
Olvídese de contemplar a los actores desde varias filas de distancia. La nueva casa de Teatre Micalet tendrá capacidad para apenas 70 espectadores y permitirá seguir las interpretaciones a escasos centímetros de los protagonistas. La compañía valenciana estrena así una nueva etapa en el número 41 de la calle Torn de l’Hospital, en pleno centro histórico de Valencia.
Curiosamente, el lugar no es realmente nuevo para quienes forman parte de Teatre Micalet.
La sala donde nacieron sus obras
La compañía es propietaria del espacio desde hace más de 30 años.
Hasta ahora funcionaba principalmente como local de ensayos. Allí se prepararon muchas de las producciones que después acababan representándose ante el público en la antigua sede.
“Aquí hemos creado la mayoría de las cosas que hemos presentado en el Teatre Micalet”, recuerda Joan Peris.
Por eso, aunque cambie la dirección de las representaciones, la nueva casa conserva una importante conexión con la historia de la compañía.
¿Qué se siente viendo una obra a pocos centímetros?
Eso es precisamente lo que quieren explorar sus responsables.
Pilar Almeria considera que la distancia reducida cambia la relación entre actor y espectador: gestos, miradas y emociones resultarán mucho más difíciles de ocultar.
“Las emociones, a esta distancia, están a flor de piel”, explica.
Joan Peris habla directamente de recuperar “el teatro en estado puro”.
No solo habrá representaciones
La sala tampoco quiere funcionar únicamente durante las horas de función.
El proyecto contempla residencias artísticas, formación, producción propia y actividades con asociaciones de Velluters y la Petxina, además de recibir compañías invitadas.
Almeria espera que el público llegue a percibir el espacio como “un refugio” y un lugar de tranquilidad dentro del centro de la ciudad.
Primera función: 23 de septiembre
La nueva etapa comenzará el 23 de septiembre con Bomba va, bomba ve, Joan Fuster.
La compañía ha recuperado esta producción propia para inaugurar el espacio y la define como una declaración de intenciones contra la intolerancia.
En noviembre llegará L’Imperatiu categòric, con Pilar Almeria y Miguel Seguí.
También pasarán por la sala Xavi Castillo y Pot de Plom, además de La Zarra y La Seqüència de Triangle Teatre.
Tras perder la sede que había ocupado durante 31 años, Teatre Micalet no desaparece. Se hace más pequeño físicamente para acercarse todavía más al espectador, manteniendo su apuesta por el teatro en valenciano en pleno centro de Valencia.

