El municipio valenciano de Titaguas volvió a convertirse este fin de semana en uno de los destinos más especiales del verano con la celebración de la duodécima edición de La Noche de las Velas, una cita que batió todos sus récords al iluminar el casco histórico con más de 30.000 velas y reunir a más de 5.000 visitantes procedentes de distintos puntos de España y del extranjero.
El evento, conocido entre los vecinos como «la noche más bonita del año», consolidó su crecimiento con una programación más amplia y una gran respuesta del público.
Un día repleto de actividades
La jornada comenzó con propuestas para todos los públicos, entre ellas talleres, visitas guiadas por el municipio y catas de vino, que completaron todas las plazas disponibles.
Estas actividades permitieron que numerosos visitantes disfrutaran del patrimonio, la gastronomía y el entorno natural de Titaguas antes del espectáculo nocturno.
Un casco histórico iluminado por miles de velas
El momento más esperado llegó a las 21.30 horas, cuando comenzó el encendido de las más de 30.000 velas distribuidas por las calles del casco antiguo.
Los asistentes recorrieron un itinerario decorado con figuras y composiciones elaboradas íntegramente con velas, muchas de ellas inspiradas en acontecimientos de actualidad. Entre las más fotografiadas destacaron los homenajes a la segunda Copa del Mundo conquistada por la selección española, la representación del reciente eclipse solar y varios mensajes en favor de la paz y de la educación pública.
Música y teatro al aire libre
La experiencia se completó con actuaciones repartidas por distintos rincones del municipio.
Hasta ocho grupos musicales ofrecieron pequeños conciertos de diferentes estilos, creando un ambiente íntimo mientras los visitantes paseaban por las calles iluminadas. La programación también incluyó representaciones de microteatro dirigidas a públicos de todas las edades.
Impulso para la economía local
La elevada afluencia de público tuvo un impacto muy positivo en la actividad económica del municipio.
Bares, comercios, la barra gestionada por la comisión de los Clavarios 2026 y el mercado de productos de la Reserva de la Biosfera registraron un importante incremento de ventas durante la celebración del evento.
Un pueblo unido para hacerlo posible
Desde el Ayuntamiento de Titaguas destacaron el papel fundamental de los vecinos, responsables tanto del diseño de las composiciones como de la colocación de cada una de las velas.
Tras finalizar la celebración, alrededor de la 1.30 de la madrugada, los habitantes del municipio participaron de forma coordinada en las tareas de limpieza y lograron recoger las más de 30.000 velas y dejar completamente acondicionado el casco urbano en menos de una hora, poniendo el broche final a una edición histórica de una de las citas más emblemáticas del interior de Valencia.

