Usuarios de Rodalia protestan por los cambios en los trenes mientras Ayuntamiento y Renfe se culpan mutuamente
La reorganización de los trenes de Cercanías (Rodalia) durante las mascletaes de las Fallas 2026 ha generado malestar entre los usuarios que viajan desde municipios del sur de la provincia de Valencia, especialmente en las líneas que conectan Gandia y Xàtiva con la capital.
Según el dispositivo anunciado por Renfe, entre el 13 y el 19 de marzo, de 13:00 a 19:00 horas, varios trenes no llegarán a la Estación del Norte de Valencia y finalizarán su recorrido en estaciones periféricas o en municipios del área metropolitana.
La medida afecta a miles de personas que cada día utilizan estos trenes para asistir a la mascletà o desplazarse al centro durante las fiestas.
Qué trenes no llegarán al centro de Valencia
La reorganización afecta a varias líneas de Cercanías:
- Línea C1 Gandia–Valencia: finalizará en Albal
- Línea C2 Xàtiva–Valencia: finalizará en Albal
- Línea C3 Utiel–Buñol–Valencia: terminará en Valencia Sant Isidre
- Línea C6 Castelló–Valencia: llegará solo hasta Valencia Cabanyal o Font de Sant Lluís
Estas restricciones se aplicarán durante las horas de mayor afluencia de público en Fallas, coincidiendo con la mascletà de la Plaza del Ayuntamiento.
Críticas de los viajeros
Muchos usuarios han expresado su enfado en redes sociales, ya que consideran que la medida complica la llegada al centro de Valencia.
Las principales críticas se centran en que:
- los trenes se quedan en estaciones alejadas del centro
- no se han habilitado alternativas claras de transporte
- miles de visitantes deberán buscar cómo llegar al centro por su cuenta
Especialmente polémico ha sido el caso de Albal, donde acabarán muchos de los trenes procedentes del sur de la provincia.
Entre Albal y la Estación del Norte hay varias paradas intermedias como:
- Catarroja
- Massanassa
- Alfafar-Benetússer
Aun así, el centro de Valencia quedará fuera del recorrido de estos trenes durante varias horas.
Catalá asegura que el Ayuntamiento no pidió que los trenes acabaran en Albal
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha mostrado su sorpresa por la decisión.
Según ha explicado, el Ayuntamiento nunca solicitó que los trenes terminaran en Albal, y esperaba que Renfe organizara alternativas para los viajeros.
Catalá afirmó que lo lógico habría sido habilitar autobuses lanzadera entre Albal y el centro de Valencia para facilitar el desplazamiento de los pasajeros.
“Sinceramente esperaba que no dejaran a los pasajeros en Albal, sino que desde allí pudieran llegar al centro con autobuses”, señaló la alcaldesa.
Renfe asegura que actuó siguiendo instrucciones del Ayuntamiento
Por su parte, Renfe mantiene una versión distinta.
La compañía ferroviaria asegura que la decisión de limitar la llegada de trenes a la Estación del Norte se tomó siguiendo instrucciones del Ayuntamiento de Valencia para evitar aglomeraciones durante las mascletaes.
Según explican desde la empresa, transportar a todos los viajeros con autobuses sería prácticamente imposible.
Cada tren de Cercanías puede llevar aproximadamente 1.400 pasajeros, lo que obligaría a utilizar más de 20 autobuses por cada tren.
Teniendo en cuenta que hay cuatro trenes afectados al día, harían falta alrededor de 100 autobuses diarios, algo que Renfe considera inviable.
El origen del conflicto: la seguridad en las mascletaes
El debate sobre estas medidas comenzó el 17 de febrero en la Junta Local de Seguridad, donde se analizaron los problemas de aglomeraciones que se produjeron el año pasado tras la mascletà.
En esa reunión participaron:
- la delegada del Gobierno, Pilar Bernabé
- el conseller de Emergencias, Juan Carlos Valderrama
- responsables municipales y de seguridad
En ese contexto se planteó la posibilidad de limitar temporalmente la llegada de viajeros al centro durante los momentos más críticos de las Fallas.
Una medida para evitar avalanchas de gente
La preocupación principal de las autoridades es evitar grandes concentraciones de personas en la zona de la Estación del Norte, la plaza de toros y la plaza del Ayuntamiento justo antes y después de la mascletà.
Durante esos momentos, decenas de miles de personas se concentran en el centro de la ciudad.
Por ello, las medidas buscan repartir la llegada de visitantes y reducir los riesgos de aglomeraciones.
Un debate que sigue abierto en plena semana fallera
Mientras el Ayuntamiento insiste en que la seguridad es prioritaria, los usuarios reclaman soluciones de transporte claras para poder acceder al centro de Valencia.
La polémica refleja el enorme desafío logístico que supone la movilidad durante las Fallas, cuando millones de personas visitan la ciudad y el transporte público se convierte en la principal vía de acceso al centro.

