La localidad vuelve a vibrar tras las lluvias que obligaron a suspender la Entrada de Bandas y la interpretación de ‘Chimo’
Ontinyent ha recuperado este viernes toda la intensidad de sus Moros y Cristianos con la celebración de las Entradas Cristiana y Mora, uno de los actos más esperados de las fiestas. La jornada ha permitido dejar atrás el mal sabor de boca del jueves, cuando la lluvia obligó a suspender la Entrada de Bandas y la multitudinaria interpretación de la marcha mora Chimo.
La fiesta volvió a llenar las calles de música, color, ballets y comparsas desde primera hora, con una programación que comenzó con la participación de los más pequeños y culminó con las grandes entradas de los dos bandos.
La Entrada Cristiana arrancó por la tarde, mientras que el desfile moro tomó el relevo a partir de las 21:45 horas y se prolongó hasta entrada la madrugada.
Los Estudiantes ostentan la Capitanía Cristiana
La Capitanía Cristiana de 2026 corresponde a la comparsa de los Estudiantes, con Ricardo Enguix como capitán.
Los cargos de embajador y abanderado del bando cristiano pertenecen este año a la comparsa de los Almogávares.
Las comparsas iniciaron su recorrido desde la ampliación de la avenida de l’Almaig para continuar por la calle Violinista Matas, la avenida Daniel Gil, la Glorieta de Moros y Cristianos y finalizar en la plaza de la Concepción.
Las calles volvieron a llenarse de público para contemplar los boatos, los trajes y las formaciones que caracterizan uno de los actos centrales de las fiestas ontinyentinas.
Los Moros Marinos lideran el bando moro
La noche quedó reservada para la Entrada Mora, que comenzó alrededor de las 21:45 horas.
Este año la Capitanía Mora corresponde a la comparsa de los Moros Marinos, con Juan Luis Galiana como capitán.
Por su parte, los cargos de embajador y abanderado pertenecen a la comparsa de los Moros Españoles.
El recorrido fue el mismo que el del bando cristiano, desde la avenida de l’Almaig hasta la plaza de la Concepción.
Música festera, escuadras especiales, ballets y boatos acompañaron un desfile que volvió a convertir el centro de Ontinyent en uno de los grandes escenarios de los Moros y Cristianos de la Comunitat Valenciana.
Los niños abrieron la jornada
Antes de las grandes Entradas, los protagonistas fueron los más pequeños con la Entrada Infantil.
Los niños y niñas de las comparsas pudieron realizar sus primeros pasos dentro de la fiesta entre música, trajes, coreografías y la emoción de familiares y festeros.
La jornada infantil sirvió además para recuperar definitivamente el ambiente festivo después de unas horas complicadas por la meteorología.
La lluvia obligó a suspender ‘Chimo’
El jueves, Ontinyent permaneció durante buena parte de la tarde pendiente del cielo.
Finalmente, las precipitaciones obligaron a cancelar la Entrada de Bandas, uno de los actos tradicionales que preceden a las grandes Entradas, así como la interpretación colectiva de Chimo, la emblemática marcha mora compuesta por José María Ferrero.
La suspensión tuvo especial significado este año, cuando se conmemora el centenario del nacimiento del compositor, y estaba previsto que su hija, Pilar Ferrero, dirigiera la pieza utilizando la batuta de su padre.
Sin embargo, apenas 24 horas después, la fiesta pudo recuperar su normalidad.
Ontinyent vuelve a llenar sus calles de música festera
Las Entradas Mora y Cristiana constituyen uno de los momentos culminantes del calendario festivo de Ontinyent y congregan cada año a miles de personas entre participantes, músicos, vecinos y visitantes.
Tras el contratiempo provocado por la lluvia, la música festera volvió a sonar con fuerza este viernes y Ontinyent recuperó una de las imágenes más esperadas de agosto: sus comparsas desfilando por las calles abarrotadas de público.

