El dulce tradicional de Todos los Santos acumula una subida del 30 % en cinco años. Los pasteleros valencianos señalan el encarecimiento de los huevos y las materias primas, mientras los obradores recurren a formatos más pequeños para mantener las ventas.
Redacción Valencia Noticias | 2 de noviembre de 2026
La tradición de comprar huesos de santo por Todos los Santos resulta cada vez más cara para las familias valencianas. Este dulce elaborado con mazapán, crema y glaseado ha acumulado un encarecimiento del 30 % durante los últimos cinco años y alcanza en la campaña de 2026 los 40 euros por kilogramo en establecimientos artesanos.
El incremento refleja las dificultades que atraviesan los obradores para mantener las recetas tradicionales mientras aumentan los costes de los ingredientes y de la producción. Los huevos figuran entre los productos que más preocupan a los profesionales, especialmente por su utilización en los rellenos y cremas.
Pese al encarecimiento, los huesos de santo siguen ocupando un lugar destacado en las pastelerías de Valencia y del resto de la Comunitat Valenciana, junto a los panellets, los buñuelos y otras elaboraciones propias del otoño.
La campaña de este año muestra además un cambio en los hábitos de compra: muchos establecimientos ofrecen piezas y surtidos de menor tamaño para facilitar que los clientes puedan mantener la tradición sin realizar un desembolso elevado.
Un 30 % más caros que hace cinco años
El precio de 40 euros por kilo supone un incremento importante respecto a las cantidades que se pagaban cinco años atrás.
Si se toma como referencia una subida acumulada del 30 %, el precio equivalente de partida habría sido de aproximadamente 30,77 euros por kilogramo.
La diferencia representa unos 9,23 euros adicionales por cada kilo adquirido.
Este cálculo permite comprender el alcance del encarecimiento, aunque debe interpretarse correctamente: los 30,77 euros son un valor reconstruido matemáticamente a partir del porcentaje comunicado, no una observación directa del precio de un establecimiento en 2021.
Cuánto cuesta comprar una bandeja
A un precio de 40 euros por kilo, una compra de 250 gramos supone 10 euros, mientras que medio kilo cuesta 20 euros.
La diferencia entre adquirir una pequeña cantidad o un kilo completo puede resultar decisiva para quienes desean mantener la costumbre sin aumentar demasiado su presupuesto.
Los formatos reducidos permiten además combinar diferentes dulces tradicionales y probar distintas variedades.
No obstante, el precio final de cada bandeja dependerá del peso, la elaboración y las tarifas del establecimiento.
Los huevos, uno de los ingredientes que más se encarecen
La subida del precio de los huesos de santo está relacionada con el coste de las materias primas.
El pastelero Raúl Asencio ha explicado que el huevo es uno de los ingredientes que más ha aumentado de precio durante los últimos años.
Este producto tiene una presencia importante en la elaboración de cremas y rellenos tradicionales.
La almendra, principal componente del mazapán, también constituye un ingrediente de peso en el coste de producción.
A ello se añaden el azúcar, los suministros energéticos, los envases y el trabajo artesanal.
Sin embargo, no existe en los datos disponibles un desglose que permita atribuir porcentajes concretos del incremento final a cada ingrediente.
La receta tradicional apenas cambia
Los huesos de santo se elaboran a partir de una masa de mazapán que se moldea hasta obtener una forma cilíndrica, habitualmente con un relleno dulce.
La superficie se recubre con un glaseado que aporta su acabado característico.
La receta se ha transmitido entre generaciones de pasteleros y continúa siendo uno de los símbolos gastronómicos del Día de Todos los Santos.
Raúl Asencio defiende la continuidad de esta elaboración, que mantiene los elementos fundamentales utilizados por su familia desde hace décadas.
La dificultad para los obradores consiste en conservar los ingredientes y los métodos tradicionales sin trasladar íntegramente cada incremento de costes al consumidor.
La tradición repostera de Todos los Santos en Valencia
El 1 de noviembre mantiene una relación especial con la gastronomía tradicional.
Los huesos de santo y los panellets aparecen en los escaparates de los hornos y pastelerías durante las semanas anteriores a la festividad.
Son productos asociados a las reuniones familiares, las visitas a los cementerios y el recuerdo de las personas fallecidas.
En Valencia, la repostería de Todos los Santos convive con otras tradiciones dulces, entre ellas los buñuelos y distintas especialidades de mazapán.
El valor de estas elaboraciones no se limita a su composición o precio. También forman parte de una memoria gastronómica que se transmite de generación en generación.
Los hornos valencianos prevén elaborar miles de piezas
El Gremio de Panaderos y Pasteleros de Valencia ha impulsado la campaña de Tots Sants de 2026 para reivindicar el valor de la repostería artesanal.
Según sus previsiones, cada establecimiento agremiado elaboraría una media aproximada de 100 kilos de mazapán durante la campaña, equivalentes a unas 3.000 piezas entre huesos de santo y panellets.
Esta cifra refleja el volumen de trabajo que supone la festividad para los obradores.
No debe interpretarse como un dato de ventas efectivamente realizadas, sino como una previsión de producción comunicada por el sector.
El papel de las pastelerías de barrio
Los establecimientos artesanos desempeñan una función importante en la conservación de recetas y técnicas tradicionales.
La elaboración manual exige conocimientos específicos sobre el tratamiento de la almendra, las cremas, las texturas y el acabado de cada pieza.
Además, la campaña de Todos los Santos representa una oportunidad comercial para los pequeños negocios.
El Gremio destaca la importancia de consumir productos artesanos y de proximidad como una forma de apoyar a los obradores locales.
Esta defensa del comercio tradicional adquiere especial relevancia en un contexto de aumento de los costes de producción.
Los formatos pequeños ganan protagonismo
El encarecimiento de los ingredientes ha llevado a algunas pastelerías a modificar la presentación de sus productos.
En lugar de depender exclusivamente de grandes bandejas o compras por kilos, los establecimientos ofrecen cantidades más reducidas.
Esta estrategia permite ajustar el importe final que paga el cliente, aunque el precio por kilogramo siga siendo elevado.
También facilita que una familia pueda adquirir varios tipos de dulces sin necesidad de comprar grandes cantidades de cada uno.
La adaptación del formato no supone necesariamente una modificación de la receta.
En muchos casos, se mantiene la elaboración tradicional y cambia únicamente el tamaño de la porción o la cantidad incluida en el envase.
Halloween también transforma los escaparates
La campaña de Todos los Santos convive cada vez más con la celebración de Halloween.
Las pastelerías incorporan productos decorados con calaveras, ojos, fantasmas y otros motivos asociados a esta festividad.
Raúl Asencio ha explicado que su establecimiento ha preparado pasteles con forma de calavera y dónuts decorados para atraer a distintos públicos.
Esta diversificación permite ampliar la oferta y atender tanto a quienes buscan dulces tradicionales como a los consumidores interesados en propuestas más recientes.
La convivencia de ambas celebraciones se aprecia especialmente en los escaparates durante los últimos días de octubre.
Tradición y nuevas tendencias
Los huesos de santo representan una elaboración vinculada a la memoria familiar y a las costumbres de Todos los Santos.
Los productos inspirados en Halloween responden a una celebración con una presencia creciente entre niños y jóvenes.
Ambas propuestas pueden coexistir dentro de un mismo establecimiento.
Para los pasteleros, la variedad también permite distribuir las ventas entre diferentes productos y adaptarse a los gustos de sus clientes.
La campaña de Navidad comienza inmediatamente después
El final de Todos los Santos da paso a otro periodo importante para los obradores: la campaña navideña.
Los panettones, turrones, mazapanes y otras especialidades comienzan a ocupar los escaparates.
El aumento de los costes de los ingredientes continúa siendo una preocupación para los establecimientos que preparan estas elaboraciones.
Sin embargo, no puede afirmarse que todos los productos navideños vayan a experimentar el mismo incremento del 30 % registrado en los huesos de santo durante cinco años.
Cada especialidad tiene una composición y una estructura de costes diferentes.
El reto de mantener la tradición a precios asumibles
La campaña de 2026 demuestra que los huesos de santo continúan formando parte de las costumbres gastronómicas valencianas, aunque su precio obliga a muchos consumidores a ajustar las cantidades.
El encarecimiento de las materias primas, especialmente de los huevos, representa una dificultad para los obradores que mantienen procesos artesanales.
La respuesta de las pastelerías pasa por conservar las recetas, ofrecer formatos adaptados a diferentes presupuestos y combinar las especialidades tradicionales con nuevas propuestas.
El desafío para los próximos años será mantener vivas estas elaboraciones sin que su precio las convierta en un producto cada vez menos accesible.
