
Quedan cinco días para la Ofrenda y, en muchas floristerias de Valencia, ya no se trabaja “a tope”: se trabaja a contrarreloj. Desde principios de mes, los talleres de confección de ramos funcionan como una cadena de montaje artesanal, con manos que no paran y cámaras frigoríficas que se abren y se cierran como si fueran puertas de metro en hora punta.
Más encargos que el año pasado y turnos sin descanso
En Navaflor, su responsable, Oscar Argente, calcula que este año prepararán entre 5.000 y 5.500 ramos, por encima de la campaña anterior, y asegura que llevan trabajando sin parar desde el día 2. La escena se repite en otros negocios del sector: refuerzos de plantilla, más horas y una planificación milimétrica para que cada ramo llegue a tiempo y en condiciones.
En Flores Fela Hijo, Alejandro Lliso explica que ya tienen listo entre el 50 y el 60% de los ramos encargados. En un año normal sería una cifra tranquilizadora; en Fallas, es simplemente la mitad del camino.
El reto gigante: más de 80.000 ramos para vestir el manto
La Ofrenda no entiende de “me faltan dos manos” ni de “se nos ha complicado”. Para cubrir el manto de la Mare de Deu hay que preparar más de 80.000 ramos y convertir un mar de claveles en un mosaico floral que, visto desde lejos, parece magia y, visto de cerca, es pura logística.
El presidente del Gremio Artesano de Floristerias de Valencia, Juan Lluesma, habla de 800.000 claveles para este año, aunque advierte que la cifra real puede subir: las comisiones tienen margen para pedir hasta un 10% extra de ramilletes respecto al censo previsto. Y ese “extra” es precisamente el que suele aparecer cuando la emoción se impone al excel.
El blanco manda y el clavel nacional vuela
Si alguien busca el protagonista de esta Ofrenda, que no mire a los escaparates: que mire al almacén… porque ya no queda. El clavel blanco será el gran color del manto y, según el propio gremio, está agotado en los almacenes.
La campaña, además, llega con una particularidad que el sector celebra: el clavel es mayoritariamente de origen nacional. Los floristas explican que entre el 90% y el 95% del clavel que se utiliza es de producción estatal, con especial peso de Murcia y Almeria, y que el invierno ha favorecido la oferta. En su versión más simple: hay flor, es buena y luce.
Cuánto cuesta participar: el ramo se mantiene entre 7 y 15 euros
En un año donde muchos precios parecen tener vida propia, el del ramo para la Ofrenda se mantiene en niveles similares a los de la campaña anterior. La horquilla más habitual va de 7 a 15 euros por ramo, según el tamaño y el encargo.
Es un dato pequeño, pero tiene impacto: hablamos de decenas de miles de ramos y de una de las campañas más importantes para las floristerias, comparable en volumen y emoción a otras fechas fuertes del calendario.
Más allá del manto: la cara invisible de la Ofrenda
Cuando el día grande llega, todo parece sencillo: música, emoción, color y una ciudad entera mirando hacia la plaza. Pero el manto no aparece por arte de Fallas. Detrás hay refuerzos de personal, trabajo repetitivo y preciso, control de género perecedero y miles de decisiones rápidas para que un encargo no se estropee y otro no llegue tarde.
Y ahí está lo bonito: la Ofrenda se ve en la calle, pero se construye antes, en silencio, con tijeras, alambres, claveles y prisas.
