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La tradición de Les Catalinetes: historia, receta y la huella de Santa Catalina en Sueca

La tradición de Les Catalinetes: historia, receta y la huella de Santa Catalina en Sueca

Cada 25 de noviembre, Sueca revive una de sus celebraciones más queridas y familiares: Les Catalinetes. Una fiesta sencilla, de merienda y convivencia, que ha logrado perdurar generación tras generación gracias al cariño de los más pequeños y a la memoria de quienes crecieron cantando su canción tradicional. El protagonista, como no podía ser de otra manera, es el rotllet de catalines, un dulce humilde y simbólico cuyo origen se entrelaza con la figura de Santa Catalina de Alejandría. Visita Museo del Chocolate de Sueca: historia, tradición y el legado de los Comes

Con la llegada de esta fecha, los hornos de la ciudad llenan sus vitrinas con rosquillas doradas, anisadas y decoradas con fruta confitada. Y en parques, colegios y plazas, los niños se reúnen para compartir merienda, juegos y tradición, manteniendo viva una costumbre que forma parte del alma cultural de Sueca.

Un dulce con historia: el rotllet de catalines

El rotllet es un dulce sencillo, de ingredientes humildes y sabor mediterráneo. Su forma redonda, con un agujero central, no es casual: la tradición lo vincula directamente con la rueda de martirio asociada a Santa Catalina de Alejandría. Así, cada 25 de noviembre, este pequeño homenaje comestible recuerda su historia y convierte la merienda infantil en un acto festivo de identidad local.

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Aunque cada familia guarda matices propios en la preparación, esta es una de las versiones más extendidas del rotllet de catalines:

Ingredientes

Preparación

  1. Mezclar el aceite y la cazalla, incorporar el azúcar y remover bien.
  2. Añadir harina poco a poco hasta lograr una masa manejable y homogénea.
  3. Formar pequeñas bolitas, aplastarlas y moldearlas en forma de rosquilla.
  4. Decorar con anisetes y fruta confitada.
  5. Hornear a 150 °C hasta que tomen un color dorado, vigilando la cocción para evitar que se tuesten demasiado rápido.

El resultado es un dulce aromático, ligero y perfecto para acompañar un vaso de leche, una merienda escolar o una reunión familiar en torno a la tradición.

La canción de Les Catalinetes: música que une generaciones

Pocas tradiciones locales conservan una canción tan arraigada como esta. Sus versos, transmitidos oralmente, han acompañado la fiesta durante décadas:

Les Catalinetes mengen culleretes,
els Catalinots mengen cullerots, clots, clots.
Santa Catalina, ora pro nobis,
Santa Filomena, misere nobis.
Sant Antoni del Porquet,
als xiquets un dineret
i a les xiques una surra
pa que vagen a costura…

La palabra “surra”, hoy casi desaparecida, hacía referencia a un pequeño bolsito que las niñas usaban para guardar las cosas de costura. Con el paso del tiempo, los versos se actualizaron para adaptarse a nuevas generaciones. La versión actual dice:

…i a les xiquetes un barret,
pa que vagen de passeig.

Así, la tradición se mantiene viva, respetando su esencia pero evolucionando con naturalidad.

Santa Catalina de Alejandría: sabiduría, valor y leyenda

Detrás de Les Catalinetes se encuentra la figura de Santa Catalina de Alejandría, una de las santas más representadas en el arte europeo. Según la tradición, Catalina nació en una familia noble de Alejandría a finales del siglo IV y destacó por su inteligencia excepcional en filosofía, retórica y ciencias.

Cuenta la leyenda que desafió al emperador Majencio, quien perseguía a los cristianos. Tras rebatir públicamente a los filósofos convocados por él, Catalina fue encarcelada. Durante su cautiverio convirtió a soldados, guardianes e incluso a la esposa del emperador. Incapaz de doblegarla, Majencio ordenó su ejecución.

El primer intento consistió en una máquina de tortura con ruedas y cuchillas, pero, según el relato, el instrumento se rompió milagrosamente antes de tocarla. Por eso, la rueda se convirtió en su símbolo y, en Sueca, el rotllet redondo con orificio central recuerda precisamente ese episodio.

Finalmente, Catalina fue decapitada en torno al año 305. Desde entonces, es patrona de filósofos, estudiantes, mujeres solteras y oficios relacionados con la rueda. Cada merienda de Les Catalinetes es, en cierto modo, un homenaje a su figura.

Dónde comprar rotllets en Sueca

Los hornos y pastelerías locales elaboran los rotllets durante toda la semana de la festividad. Estos son algunos de los establecimientos donde encontrarlos recién hechos:

Ya sea horneándolos en casa o comprándolos en cualquiera de estos hornos, Les Catalinetes siguen siendo una cita imprescindible para recordar la historia, saborear la tradición y compartir un momento que forma parte de la identidad cultural de Sueca.

Etiquetas: Sueca, tradiciones, Santa Catalina, gastronomía, cultura popular

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