Cova Dones, en Millares, conserva más de un centenar de pinturas y grabados paleolíticos, marcas de osos de las cavernas y un santuario romano donde varias mujeres dejaron escritos sus nombres
Hay que internarse más de 200 metros en una cueva valenciana para encontrar un lugar utilizado como santuario hace aproximadamente 2.000 años. Pero si retrocedemos mucho más en el tiempo, sus paredes cuentan otra historia: Cova Dones de Millares conserva pinturas y grabados realizados hace más de 24.000 años.
La cavidad tiene unos 500 metros de recorrido subterráneo y reúne testimonios humanos pertenecientes a épocas separadas por milenios.
¿Qué han encontrado del Paleolítico?
Muchísimo.
Desde 2023 se han documentado más de 100 pinturas y grabados paleolíticos de más de 24.000 años, un conjunto que la Generalitat considera el mayor enclave de arte rupestre paleolítico de la península.
Entre ellos aparece una cierva grabada en la roca.
Y hay una huella todavía más sorprendente: marcas de las garras de un oso de las cavernas.
La especie se extinguió en la zona hace unos 23.500 años, proporcionando una referencia para establecer la enorme antigüedad de algunos de los restos.
¿Qué hacían los romanos allí dentro?
Esta es una de las grandes preguntas que intenta responder la investigación.
A más de 200 metros de profundidad se descubrió en 2024 un santuario romano. Inicialmente aparecieron 15 inscripciones y una moneda de Claudio.
Dos años después, el número de inscripciones documentadas ha ascendido hasta 120.
Los primeros estudios apuntan a un culto organizado relacionado con una divinidad denominada Domina.
El misterio de las mujeres que escribieron en la pared
Aquí aparece uno de los detalles más extraordinarios.
Varias mujeres dejaron sus nombres escritos en las paredes del santuario.
El catedrático Aitor Ruiz destaca que esta presencia resulta excepcional porque los santuarios romanos en cuevas conocidos están dominados generalmente por inscripciones y nombres masculinos.
¿Podemos entrar a verla?
No.
Y los investigadores y responsables locales quieren que continúe siendo así mientras avanzan los trabajos.
El alcalde de Millares, Ricardo Pérez, recuerda que todavía “queda mucho por investigar” y defiende la necesidad de impedir las visitas para proteger los hallazgos.
La alternativa será acercar la cueva al público sin necesidad de entrar físicamente.
Una copia digital para recorrerla sin dañarla
La Generalitat destina 168.032,68 euros a mejorar la protección, conservación y difusión del yacimiento.
Además de videovigilancia y mejoras en los accesos, se emplearán escáneres láser 3D, fotografía hiperespectral, fotogrametría y topografía de precisión.
Con toda esa información se creará un gemelo digital de Cova Dones.
La tecnología permitirá acercarse virtualmente a un lugar que todavía guarda numerosos interrogantes: quiénes realizaron sus pinturas hace 24.000 años, qué rituales celebraban los romanos a cientos de metros de la entrada y por qué algunas mujeres decidieron dejar allí sus nombres hace dos milenios.edirse

