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Josep Benlliure y San Francisco de Asís: 65 obras recuperan en Valencia y Gandia una colección creada hace cien años

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La Casa Museo Benlliure de Valencia y el Museu Santa Clara de Gandia presentan una exposición compartida dedicada a las pinturas y acuarelas que el artista valenciano realizó en 1926 para ilustrar la vida del fundador de la orden franciscana. La muestra recupera una faceta espiritual y menos conocida de uno de los grandes representantes del realismo valenciano.

Valencia, 19 de octubre de 2026. Cien años después de su creación, una colección de 65 obras de Josep Benlliure dedicadas a San Francisco de Asís vuelve a adquirir protagonismo en una exposición distribuida entre dos espacios culturales de la Comunitat Valenciana: la Casa Museo Benlliure, en Valencia, y el Museu Santa Clara de Gandia.

La iniciativa permite recuperar un conjunto artístico concebido originalmente para ilustrar un libro conmemorativo de la vida del fundador de la orden franciscana, coincidiendo con el séptimo centenario de su muerte, celebrado en 1926.

La muestra ofrece una aproximación a una de las vertientes menos conocidas del pintor valenciano: su interés por la espiritualidad, la humildad y la representación de la vida religiosa.

Las obras muestran un lenguaje artístico que combina el realismo característico de Benlliure con composiciones sencillas, escenas de carácter introspectivo y una interpretación personal de la figura de San Francisco de Asís.

Una colección creada en 1926 para recordar a San Francisco

El origen de las pinturas se encuentra en una conmemoración histórica.

En 1926 se cumplieron setecientos años de la muerte de San Francisco de Asís, fallecido en 1226.

Con motivo de aquel aniversario, Josep Benlliure recibió el encargo de ilustrar una publicación dedicada a reconstruir episodios de la biografía del santo y diferentes aspectos de la vida conventual franciscana.

El artista desarrolló un conjunto de 65 obras concebidas como una colección unitaria.

Su finalidad no era únicamente ilustrar acontecimientos históricos o religiosos, sino transmitir visualmente los valores asociados a la tradición franciscana.

La humildad, la pobreza voluntaria, la sencillez y la vida espiritual se convirtieron en elementos centrales de estas composiciones.

La Casa Museo Benlliure reúne la mayor parte de las obras

La exposición se distribuye entre dos sedes.

La Casa Museo Benlliure de Valencia alberga la mayor parte de las acuarelas que integran la colección.

Por su parte, el Museu Santa Clara de Gandia presenta ocho piezas.

Esta distribución permite establecer una relación entre la obra del pintor y dos espacios culturales vinculados a la historia artística y religiosa valenciana.

La Casa Museo Benlliure constituye además un lugar especialmente significativo para acercarse a la trayectoria del artista, ya que conserva su memoria y permite contextualizar su producción.

La exposición ofrece así una oportunidad para contemplar un conjunto de obras que fueron concebidas originalmente para formar parte de una misma narración.

Josep Benlliure, uno de los grandes pintores valencianos

Josep Benlliure Gil nació en 1855 en el entonces municipio de Poble Nou del Mar, vinculado al actual barrio del Cabanyal de Valencia.

Falleció en la ciudad en 1937.

Fue uno de los representantes destacados del realismo valenciano y desarrolló una trayectoria artística que abarcó diferentes temáticas.

Su pintura estuvo relacionada con escenas populares, ambientes cotidianos, retratos y composiciones de carácter religioso.

La representación de personajes y situaciones de la vida diaria constituye una de las características de su obra.

Sin embargo, la colección dedicada a San Francisco permite observar una aproximación diferente, centrada en la espiritualidad y en la transmisión de valores mediante imágenes.

La estancia de Benlliure en Asís, clave para comprender las pinturas

Uno de los elementos que ayudan a explicar la sensibilidad de esta colección es la relación personal del artista con Asís, la localidad italiana donde nació San Francisco.

Benlliure residió temporalmente en esta ciudad de Umbría.

Durante aquella etapa pudo conocer de cerca los espacios y tradiciones vinculados al santo.

La experiencia contribuyó a configurar su aproximación pictórica a la espiritualidad franciscana.

Cuando recibió el encargo de 1926, el pintor contaba con una relación previa con el entorno histórico y religioso que debía representar.

Esta circunstancia aporta un contexto especialmente interesante para interpretar la colección.

Un lenguaje artístico basado en la sencillez

Javier García Peiró, comisario de la exposición y director de la Casa Museo Benlliure, ha explicado que el artista desarrolló una intención mística en estas obras.

Según el comisario, Benlliure recurrió a formas sencillas y, en ocasiones, esquemáticas para transmitir la humildad de los franciscanos.

Esta decisión artística permite comprender por qué las composiciones se alejan en determinados momentos de una representación estrictamente descriptiva.

El pintor utiliza recursos visuales que buscan generar una respuesta emocional en el espectador.

Las escenas pueden presentar ambientes de apariencia onírica, personajes introspectivos y una atmósfera que refuerza su dimensión espiritual.

San Francisco de Asís, una figura histórica que transformó la vida religiosa

San Francisco de Asís nació en Italia hacia 1181 o 1182 y murió en 1226.

Su nombre de nacimiento fue Giovanni di Pietro di Bernardone.

Procedía de una familia acomodada, pero renunció a su posición social para adoptar una vida de pobreza y dedicación religiosa.

Su pensamiento y su ejemplo dieron origen al movimiento franciscano, que defendía la humildad, la fraternidad y una relación de respeto con la naturaleza.

La figura del santo ha tenido una importante presencia en la historia del arte europeo.

Numerosos pintores han representado episodios de su vida, sus experiencias religiosas y su relación con los animales y el entorno natural.

La colección de Benlliure forma parte de esa tradición artística, aunque incorpora la sensibilidad particular de un pintor valenciano de comienzos del siglo XX.

La pobreza y la humildad como protagonistas

Uno de los aspectos más significativos de la exposición es la representación de la pobreza voluntaria.

En la tradición franciscana, la renuncia a los bienes materiales constituye un elemento fundamental de la vida religiosa.

Benlliure interpreta esta idea mediante composiciones que destacan la sencillez de los personajes y los ambientes.

El artista no se limita a reproducir una biografía.

También intenta transmitir una determinada concepción espiritual de la existencia.

La austeridad, la contemplación y la cercanía humana aparecen como elementos que contribuyen a construir la imagen del santo.

Un conjunto artístico que vuelve a reunirse cien años después

La exposición adquiere un significado especial por coincidir con el centenario de la creación de las obras.

Las 65 piezas fueron concebidas para ilustrar una publicación conmemorativa en 1926.

Un siglo después, su presentación permite contemplarlas como un conjunto artístico y no únicamente como imágenes vinculadas a un libro.

La recuperación de la colección ofrece una oportunidad para estudiar la relación entre ilustración editorial, pintura religiosa y memoria histórica.

También permite observar cómo un artista consolidado adaptó su lenguaje a un proyecto con una finalidad espiritual concreta.

Valencia y Gandia comparten una exposición histórica

La colaboración entre la Casa Museo Benlliure y el Museu Santa Clara permite ampliar el alcance territorial de la muestra.

Valencia conserva la mayor parte de las piezas, mientras Gandia exhibe ocho obras.

La distribución establece un recorrido cultural entre ambas ciudades.

Además, permite vincular el patrimonio artístico valenciano con una tradición religiosa que tuvo una importante influencia en la historia europea.

La exposición también contribuye a dar visibilidad a colecciones y proyectos que forman parte de la trayectoria de artistas valencianos reconocidos.

Una oportunidad para redescubrir a Benlliure

Josep Benlliure es conocido principalmente por sus escenas populares y su aportación al realismo valenciano.

Sin embargo, su producción religiosa permite ampliar esa imagen.

Las obras dedicadas a San Francisco de Asís muestran una faceta interesada en la espiritualidad y en la capacidad de la pintura para transmitir emociones mediante recursos sencillos.

La colección de 1926 constituye, por tanto, un testimonio artístico de una época y de una determinada forma de interpretar la vida del santo.

La exposición compartida entre Valencia y Gandia recupera 65 obras de Josep Benlliure realizadas hace cien años para recordar a San Francisco de Asís. Una oportunidad para descubrir la dimensión espiritual del pintor valenciano y contemplar una colección concebida como un relato visual sobre la humildad, la pobreza y la vida franciscana.

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