Sienna y La Maria unen sus
Este eclipse solar total ha ofrecido una oportunidad excepcional para estudiar cómo responden los animales a una alteración tan repentina y extrema de las condiciones naturales de luz.
La operativa para ampliar el conocimiento del mundo animal de los BIOPARC de Fuengirola y Valencia ha mostrado cómo el** eclipse total** y el súbito oscurecimiento** “engaña”** a algunas especies provocando que adelanten sus comportamientos al llegar la noche.
Desde la búsqueda inmediata de refugio, preparativos grupales, inicio del ciclo de sueño y de volver a la actividad inesperada, hasta máxima acción con conductas reproductivas, han sido algunas de las reacciones. BIOPARC Acuario de Gijón habilitó una zona especial por su perfecta ubicación y se vivió de forma extraordinaria el fenómeno.
Gracias a la operativa establecida con un seguimiento específico de varias especies desde los días previos mediante observación directa y grabación de imagen y sonido, se ha podido comprobar cómo la reacción general ha sido la de** adelantar los preparativos para hacer frente a la noche**, es decir, han tenido la falsa sensación de que había llegado el momento de “ir a dormir”.
El hecho más destacado ha sido el del** grupo de sitatungas de **BIOPARC Fuengirola que, de mantenerse tranquilos y relajados, como es habitual a esta hora, han pasado a mostrarse mucho más activos y, de manera especialmente llamativa, se han observado de forma reiterada varios intentos de cópula.
Aunque todo este valioso material recopilado se va a compartir y estudiar posteriormente, en una primera evaluación se pueden extraer algunas conclusiones.
Mientras millones de personas dirigían la mirada hacia el cielo ayer 12 de agosto, BIOPARC ha puesto el foco en la biodiversidad.
BIOPARC Fuengirola en coordinación con AIZA (Asociación Ibérica de Zoos y Acuarios) se ha centrado en dos especies muy distintas, el **binturong **(Arctictis binturong), un mamífero de hábitos principalmente crepusculares y nocturnos, que no ha mostrado cambios destacables, y la sitatunga (Tragelaphus spekii), un precioso antílope africano que ha demostrado la estrecha vinculación con los ciclos de luz y oscuridad.
El proceder del grupo formado por dos hembras y un macho se relaciona con diferentes estudios realizados durante eclipses solares que recogían estos cambios de actividad e incluso conductas reproductivas coincidiendo con este “anochecer inesperado”.
En el caso de estos animales en BIOPARC Fuengirola, aunque no se puede afirmar que el eclipse sea directamente la causa de los intentos de cópula, la coincidencia temporal entre el oscurecimiento, el aumento de actividad y esta conducta reproductiva convierte la observación en un registro llamativo del comportamiento animal ante un fenómeno tan excepcional.
Con el fin de ampliar los datos, BIOPARC Valencia se ha centrado en tres especies, aunque también se pudo documentar otras significativas.
La manada de** elefante africano de sabana **(Loxodonta africana) con las dos crías, continuó comiendo normalmente y sí mostró** curiosidad por el inusual barullo** de las personas que se encontraban en las zonas próximas. De igual modo se comportaron, las** tortugas gigantes de Aldabra** (Geochelone gigantea).
En la familia de chimpancés* (Pan troglodytes verus)*, una de las dos crías subió a la zona más alta de la recreación del árbol. ** De la misma forma, todos se reagruparon** junto a la base, dirigiéndose también hacia el acceso a las zonas interiores.
Resultó interesante las Gacelas de Thomson (Eudorcas thomsonii) que, al encontrarse en el exterior al caer la noche** buscaron refugio entre las rocas para dormir** y al regresar la luminosidad volvieron a su actividad.
Cabe destacar lo sucedido con las aves. Desde el** incremento de movimiento** en los avestruces, hasta la alteración del horario de alimentación de algunas de ellas que realmente no cenaron. Al oscurecerse antes de que el equipo que se encarga de su cuidado y bienestar dispusiera su comida, buscaron sus nidos y se “acostaron”. Con la salida casi inmediata del sol tuvieron un pequeño “desajuste”, abandonado el nido para posteriormente volverse a echarse a dormir.
El material recopilado durante el fenómeno se encuentra ahora en** fase de análisis**. Este será contrastado con los registros obtenidos previamente a la misma hora. Permitirá determinar si los cambios detectados se corresponden con una respuesta al eclipse o forman parte de sus rutinas habituales.
Los resultados formarán parte también del** Proyecto TriEclipse, **un proyecto pionero a nivel mundial liderada por UDENA (Unidad de Naturaleza). Reúne el trabajo de diferentes participantes para averiguar las posibles repercusiones de estos inusuales sucesos sobre los seres vivos.
Así se ha vivido desde BIOPARC Acuario de Gijón
Una experiencia impresionante ha sido lo que ayer disfrutaron las personas que acudieron al punto de visionado que había habilitado BIOPARC Acuario de Gijón para aprovechar el inmejorable emplazamiento. Además, como museo de ciencia, ha participado en la campaña nacional “Una vista única. Cuídala”, promovida por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades, la ONCE y la FECYT y ha entregado 8.000 gafas homologadas de forma gratuita a sus visitantes.
El eclipse «engaña» a los animales de BIOPARC Valencia: chimpancés reagrupados, gacelas a dormir y aves desorientadas
El oscurecimiento repentino del 12 de agosto provocó cambios de comportamiento en varias especies, mientras en BIOPARC Fuengirola se observaron incluso repetidos intentos de cópula entre los sitatungas
El eclipse solar total del 12 de agosto no solo dejó imágenes espectaculares entre los miles de personas que dirigieron la mirada al cielo. El fenómeno también provocó llamativos cambios en el comportamiento de algunos animales, que interpretaron la repentina oscuridad como la llegada anticipada de la noche.
Los equipos de BIOPARC Valencia y BIOPARC Fuengirola realizaron un seguimiento específico de varias especies antes y durante el eclipse, mediante observación directa y grabaciones de imagen y sonido, para comprobar cómo reaccionaban ante una alteración tan rápida de las condiciones naturales de luz.
La primera valoración muestra una tendencia común en distintos animales: adelantaron comportamientos propios del final del día, desde buscar refugio o reagruparse hasta prepararse para dormir.
En Fuengirola se produjo una de las observaciones más sorprendentes: los sitatungas aumentaron notablemente su actividad y protagonizaron varios intentos de cópula coincidiendo con el oscurecimiento.
Los chimpancés de BIOPARC Valencia se reagruparon
En BIOPARC Valencia, el seguimiento se centró especialmente en elefantes africanos, chimpancés y otras especies para comprobar sus reacciones durante los minutos más excepcionales del eclipse.
La manada de elefantes africanos de sabana, incluidas sus dos crías, continuó alimentándose con normalidad. Sin embargo, los animales sí mostraron curiosidad ante el inusual movimiento y el ruido generado por las personas que se encontraban en las zonas próximas.
Un comportamiento similar se observó entre las tortugas gigantes de Aldabra, que tampoco presentaron grandes alteraciones.
Los chimpancés, en cambio, mostraron algunos cambios más evidentes. Una de las dos crías subió hasta la parte más alta de la recreación del árbol, mientras que el grupo terminó reagrupándose junto a la base y aproximándose al acceso a las instalaciones interiores.
Las gacelas buscaron refugio para dormir
Especialmente significativa fue la reacción de las gacelas de Thomson.
Cuando la luminosidad disminuyó y pareció caer repentinamente la noche, los animales que permanecían en el exterior buscaron refugio entre las rocas para dormir.
La situación cambió poco después. Cuando regresó la luz tras el eclipse, las gacelas abandonaron ese comportamiento y volvieron nuevamente a su actividad habitual.
La reacción ofrece a los investigadores un ejemplo de cómo algunas especies pueden interpretar los ciclos de luz y oscuridad como una señal determinante para organizar sus periodos de actividad y descanso.
Algunas aves se fueron a dormir antes de cenar
Las aves protagonizaron otros de los comportamientos más curiosos registrados en Valencia.
Los avestruces incrementaron su movimiento, mientras que en otras especies se alteraron incluso los horarios relacionados con la alimentación.
El oscurecimiento llegó antes de que sus cuidadores hubieran dispuesto la comida, por lo que algunas aves interpretaron que había terminado el día, buscaron sus nidos y se prepararon para dormir.
En la práctica, se acostaron antes de cenar.
Cuando volvió la luminosidad poco después, se produjo un pequeño desajuste: abandonaron los nidos para posteriormente volver a echarse a dormir.
Intentos de cópula entre los sitatungas
Una de las observaciones más llamativas tuvo lugar en BIOPARC Fuengirola.
El seguimiento se había centrado en dos especies muy diferentes: el binturong, un mamífero principalmente crepuscular y nocturno, y el sitatunga, un antílope africano.
El binturong no mostró modificaciones especialmente destacables durante el fenómeno. Los sitatungas sí reaccionaron.
El grupo, compuesto por dos hembras y un macho, pasó de permanecer tranquilo a mostrar una actividad mucho mayor durante el oscurecimiento. Los responsables observaron además varios intentos de cópula de manera reiterada.
BIOPARC advierte de que todavía no puede establecerse que el eclipse fuera directamente la causa de esta conducta. Sin embargo, la coincidencia entre la caída de la luminosidad, el incremento de la actividad y los comportamientos reproductivos convierte el episodio en un registro especialmente interesante para su posterior estudio.
El comportamiento de los animales, ahora bajo análisis
Todo el material recopilado durante el eclipse se encuentra ahora en fase de análisis y será comparado con las observaciones realizadas previamente a las mismas horas.
El objetivo es determinar hasta qué punto las conductas detectadas fueron realmente provocadas por el eclipse o pueden formar parte de las rutinas habituales de cada especie.
Los resultados se incorporarán al Proyecto TriEclipse, una iniciativa liderada por la Unidad de Naturaleza (UDENA) que pretende estudiar las posibles repercusiones de estos fenómenos astronómicos excepcionales sobre los seres vivos.
El eclipse ofrece así una oportunidad poco habitual para conocer mejor hasta qué punto la luz condiciona los ritmos biológicos y el comportamiento animal. Mientras millones de personas observaban el cielo, los animales ofrecieron su propia respuesta al inesperado y fugaz «anochecer» del 12 de agosto.

