La última edición del Benidorm Fest ha dejado una pregunta abierta en el panorama cultural valenciano: ¿seguirá la Generalitat sosteniendo económicamente el certamen tras la pérdida de su vínculo con Eurovisión? La caída de audiencia y la menor proyección internacional han reavivado el debate sobre el futuro del evento.
La retirada de RTVE del Festival de Eurovisión ha transformado el formato. Lo que nació como una plataforma para elegir al representante español en el certamen europeo se ha convertido ahora en un concurso musical televisivo sin proyección continental.
Una final con 800.000 espectadores menos
La final celebrada anoche reunió a 1.085.000 espectadores y un 12,1% de cuota de pantalla. Son cifras notablemente inferiores a las del año anterior, cuando la gala alcanzó 1.938.000 espectadores y un 17,1% de share.
La diferencia supera los 800.000 televidentes. También las semifinales han registrado datos discretos, situándose en torno al 11% de cuota.
La comparación histórica evidencia el retroceso:
- 2022 (final): 2.966.000 espectadores (21%)
- 2023 (final): 1.887.000 (14,7%)
- 2024 (final): 1.977.000 (16,6%)
- 2025 (final): 1.938.000 (17,1%)
- 2026 (final): 1.085.000 (12,1%)
La diferencia entre elegir al representante español para Eurovisión y organizar un talent show independiente parece haber marcado la respuesta del público.
Menor impacto turístico en Benidorm
La dimensión internacional también se ha visto reducida. En ediciones anteriores, el evento movilizaba a miles de eurofans y generaba conexiones internacionales que proyectaban la imagen de la ciudad ante millones de espectadores.
Benidorm fue escenario en años previos de retransmisiones internacionales vinculadas al festival europeo, incluyendo la entrega de puntos desde la ciudad.
En 2026, esa visibilidad exterior ha desaparecido. Además, el cambio de fechas —de finales de enero a mediados de febrero— ha coincidido con una ocupación hotelera más baja. Según datos de la patronal Hosbec, enero arrancó con un 64,6% de ocupación, 4,4 puntos menos que el año anterior.
La inversión pública en cuestión
La Generalitat Valenciana mantiene una aportación de 1,5 millones de euros al certamen. Sin embargo, el nuevo escenario abre interrogantes sobre la continuidad o eventual revisión de esta financiación.
Fuentes institucionales apuntan a que cualquier decisión dependerá de futuras negociaciones con RTVE y del modelo que se plantee para 2027.
El debate no es solo económico, sino estratégico: ¿debe mantenerse un evento cultural si pierde proyección internacional y audiencia nacional? ¿O puede reinventarse como un producto musical propio con identidad diferenciada?
Un ganador sin billete europeo
El dúo Tony Grox & Lucycalys se alzó con la Sirenita por su tema “T amaré”. Sin embargo, a diferencia de artistas como Chanel o Blanca Paloma en ediciones anteriores, su victoria no conlleva representación internacional.
El Benidorm Fest afronta así una nueva etapa: menos foco europeo, menos expectación mediática y un modelo que todavía busca su encaje tras la ruptura con Eurovisión.

