Tras una década de campañas arqueológicas, el yacimiento ibérico del Pico de los Ajos, en Yátova, pone fin a una etapa de excavaciones que ha permitido ampliar el conocimiento sobre las sociedades ibéricas de la actual Comunitat Valenciana y consolidar uno de los enclaves arqueológicos más relevantes del territorio.
Los trabajos, dirigidos por la Universitat de València (UV) y financiados desde 2019 por el Servicio de Investigación Prehistórica (SIP) de la Diputación de Valencia, han convertido este enclave, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), en un referente para el estudio de la cultura ibérica.
Un yacimiento con casi 3.000 años de historia
El poblado estuvo habitado aproximadamente entre hace 2.900 y 2.000 años y destaca por albergar una de las colecciones más importantes de textos escritos en lengua ibérica conocidas hasta la fecha.
Estos documentos, elaborados sobre láminas de plomo, constituyen una fuente de enorme valor para el estudio de la escritura y la sociedad ibérica.
Desde 2017, la Universitat de València ha asumido la dirección científica y técnica de las excavaciones, mientras que el Ayuntamiento de Yátova y el Museo de Prehistoria de Valencia trabajan en la conservación y difusión del enclave.
Un edificio y nuevas estructuras descubiertas
Durante la campaña de este año, los arqueólogos han excavado un edificio que podría haber tenido una función residencial, situado en la ladera norte de este asentamiento de unas tres hectáreas, ubicado en la cima noroccidental de la Sierra Martés, a más de 1.000 metros de altitud.
A lo largo de las diez campañas también se han recuperado espacios destinados a viviendas, áreas de trabajo y almacenamiento, además del sistema defensivo del poblado, compuesto por un foso, una torre y la puerta principal de acceso.
Ahora comienza el trabajo de laboratorio
Concluidas las excavaciones sobre el terreno, el proyecto entra ahora en una nueva fase centrada en el análisis de todos los materiales recuperados.
Los investigadores estudiarán piezas de cerámica, objetos metálicos, monedas, pasta de vidrio, restos de fauna, carbones y semillas, entre otros hallazgos, con el objetivo de publicar una monografía que recoja de forma detallada los resultados obtenidos durante estos años.
Un enclave clave para conocer la romanización
Los codirectores científicos de la excavación, Consuelo Mata y David Quixal, destacan que el proyecto ha permitido avanzar en el conocimiento de las comunidades ibéricas que habitaron la actual provincia de Valencia durante los siglos II y I antes de Cristo, un periodo marcado por la llegada de Roma y el proceso de romanización.
Además de su valor arqueológico, el Pico de los Ajos ocupa un emplazamiento estratégico sobre el valle del río Magro, desde donde se domina visualmente una amplia parte de la provincia de Valencia. Actualmente forma parte de la Ruta dels Ibers de Valencia, un itinerario cultural que acerca al público algunos de los principales yacimientos ibéricos de la provincia mediante visitas guiadas y actividades de divulgación.

