Suera acoge un encuentro de vecinos y entidades para hablar de ayudas, prevención y de cómo recuperar una economía local golpeada por el incendio
El incendio apagó sus llamas, pero sus consecuencias continúan en la Sierra de Espadán. Unas 9.000 hectáreas resultaron afectadas este verano y ahora los municipios del parque natural afrontan una segunda batalla: recuperar el territorio y conseguir que el impacto económico del fuego no termine acelerando la pérdida de población de sus pueblos.
Suera ha reunido este sábado a vecinos, entidades y representantes de los municipios del entorno en la XXIII Trobada dels Pobles del Parc Natural de la Serra d’Espadà.
¿Qué preocupa ahora a los municipios?
Principalmente tres cuestiones: prevenir futuros incendios, recuperar la economía local y garantizar que las ayudas lleguen a los afectados.
Porque el fuego no solo ha dejado miles de hectáreas quemadas.
El impacto se traslada también a las actividades económicas relacionadas con el monte, el turismo rural, los productos locales y el conjunto de servicios que dependen de que estos municipios mantengan población y visitantes.
“Necesitamos que estos pueblos estén habitados”
El alcalde de Suera, José P. Martí, ha resumido una de las principales reivindicaciones del encuentro: mantener vivos los municipios del interior.
“La gente que vivimos aquí reivindicamos la continuidad y necesidad de estos pueblos nuestros para que estén habitados”, ha señalado.
El presidente de la Mancomunitat Espadà-Millars, José Medina, insiste en la misma idea: proteger el territorio exige también garantizar unas condiciones dignas para quienes viven en él.
¿Qué ocurre con las ayudas?
El conseller de Medio Ambiente e Infraestructuras, Vicente Martínez Mus, asegura que su ejecución avanza con normalidad y que las solicitudes realizadas hasta ahora han sido aprobadas.
La recuperación ambiental cuenta también con un plan de reforestación anunciado por la Generalitat, dividido en dos fases y con una inversión inicial de 2,7 millones de euros.
Recuperar 9.000 hectáreas llevará tiempo
La dimensión del incendio permite entender el desafío: unas 9.000 hectáreas afectadas dentro de uno de los grandes espacios naturales de Castellón.
Recuperar el paisaje necesitará años, pero los municipios quieren evitar que durante ese proceso se deteriore también su tejido económico y social.
Por eso la jornada de Suera ha reservado espacio para los oficios tradicionales, el patrimonio rural, los productos de proximidad y la alimentación sostenible.
El mensaje de los pueblos de Espadán es claro: después del incendio no basta con conseguir que vuelva el bosque; también hay que conseguir que la gente pueda seguir viviendo de él y junto a él.

