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¿De dónde viene la expresión “dar por culo”? Origen, historia y por qué sigue tan viva

Es una de las expresiones más crudas y frecuentes del español coloquial. Se usa para mostrar hartazgo, enfado, desprecio o cansancio extremo. Y, sin embargo, casi nadie se detiene a pensar de dónde sale realmente “dar por culo” ni por qué ha sobrevivido tantos siglos sin perder fuerza.

Porque no es una expresión moderna, ni vulgar por casualidad. Su origen es antiguo, histórico y mucho más serio de lo que parece.

Un insulto que no nació como broma

Hoy “dar por culo” significa:

Pero en su origen no era metafórico. Era literal.

Durante siglos, en Europa —y especialmente en la península ibérica— la sodomía fue considerada:

No se entendía como una práctica sexual consentida, sino como un castigo, una imposición o una dominación.

“Dar por culo” significaba, literalmente, someter a otro por la fuerza, degradarlo, reducirlo.

Dominación, no sexo

Este punto es clave.

En el contexto medieval y moderno temprano, el sexo anal:

Por eso la expresión no nace del ámbito erótico, sino del lenguaje del poder.

Decir que alguien “da por culo” es decir que:

Exactamente lo que hace alguien que molesta sin parar.

Uso militar y carcelario

La expresión se consolidó en entornos muy concretos:

En estos contextos, “dar por culo” era sinónimo de:

Cuando el lenguaje pasó al ámbito popular, se perdió el acto literal, pero se mantuvo la idea central: la agresión constante.

Del cuerpo al lenguaje

Con el paso del tiempo, la expresión sufrió un proceso muy habitual en el idioma:

Ya no hacía falta violencia física. Bastaba con:

Así, “dar por culo” pasó a significar molestar hasta el límite psicológico.

¿Por qué “por culo” y no otra cosa?

Porque el culo, históricamente, ha sido:

Atacar ahí, simbólicamente, era atacar la dignidad.

Por eso la expresión funciona tan bien: no habla solo de molestia, habla de invasión, de cruzar una línea.

Una expresión brutal… y precisa

A diferencia de otros insultos, “dar por culo” no es difuso. Es muy concreto emocionalmente.

No se usa para:

Se usa cuando alguien:

Es el lenguaje diciendo: “me estás sometiendo con tu insistencia”.

¿Por qué ha sobrevivido?

Porque es:

Y porque el español, especialmente el coloquial, no huye de lo corporal cuando quiere ser expresivo.

Además, ha ido perdiendo carga sexual explícita para convertirse en una válvula de escape lingüística.

Del castigo a la queja cotidiana

Hoy se dice:

Ya no hay violencia real.
Pero sigue habiendo límite, cansancio, hartazgo.

La expresión ha cambiado de forma, pero no de función.

Lenguaje que conserva la memoria

Como muchas expresiones malsonantes, “dar por culo” es un fósil lingüístico. Conserva en pocas palabras:

Usarla hoy es repetir, sin saberlo, una herencia brutal del pasado, suavizada por los siglos.

Y quizá por eso funciona tan bien.

Porque cuando alguien te “da por culo”, el idioma no necesita explicar nada más.

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