Icono del sitio Turismo Cultura, historia y agenda de Valencia Locos por Valencia

Cierra el último videoclub de Castellón: el adiós definitivo a una forma de ver cine

matias en su videoclub 16 9 aspect ratio default 1032451 da39

El cartel de “liquidación” ya cuelga en la puerta del Videoclub Sensal. Con su cierre, Castellón pierde el que era el último establecimiento de alquiler de películas de la ciudad, un negocio que resistió casi dos décadas contra el avance de las plataformas digitales.

Su propietario, Matías Fernández, tomó la decisión tras meses intentando aguantar una situación económica que se había vuelto insostenible. “He ido retrasando el momento con la esperanza de que remontara, pero al final hay que aceptar la realidad”, reconoce.

Un negocio que nació cuando ya muchos lo daban por muerto

Matías abrió el videoclub en 2007, cuando el sector ya estaba en declive. Muchos le advirtieron de que llegaba tarde. Sin embargo, apostó por un modelo diferente: selección cuidada, cine de calidad y trato cercano.

En sus estanterías llegó a reunir más de 10.000 títulos. Clientes fieles, amantes del cine clásico y contemporáneo, seguían cruzando la puerta en busca de recomendaciones personalizadas y una experiencia que las plataformas no ofrecen.

“Hasta la pandemia me dio para vivir bien”, explica. El punto de inflexión llegó en 2020. A partir de entonces, la facturación comenzó a descender mes tras mes. Para compensar, incorporó un negocio de telefonía en el mismo local, pero no fue suficiente.

Estrenos caros, alquileres baratos

El modelo económico se volvió inviable. Cada novedad suponía una inversión de entre 20 y 25 euros por copia, muchas veces adquirida por duplicado o triplicado según el formato. Para amortizarla, debía alquilarse decenas de veces a un precio medio de 2,60 euros.

“Ya no salían las cuentas”, admite. Aun así, continuó comprando títulos hasta el final para no fallar a sus clientes más fieles. Entre las últimas adquisiciones figura la premiada “Sirat”.

Liquidación a precios simbólicos

El próximo 23 de febrero comenzará la venta del fondo cinematográfico. Matías se quedará con alrededor de 1.000 películas para su colección personal. El resto saldrá a la venta con precios que oscilan entre un euro y cuatro euros en el caso de los estrenos más recientes.

Ya ha recibido llamadas de interesados que quieren adquirir lotes completos. Algunos compradores se desplazarán desde otras ciudades para hacerse con parte del catálogo. Las películas que no se vendan en tienda se ofertarán por internet o en mercadillos.

El fin de una era

El cierre del Videoclub Sensal simboliza el fin de una etapa en la que elegir una película implicaba pasear entre estanterías, leer carátulas y dejarse aconsejar. La pandemia aceleró un proceso que llevaba años en marcha: el traslado definitivo del consumo audiovisual al entorno digital.

Con la persiana bajada, Castellón pierde no solo un comercio, sino también un pequeño refugio cultural para quienes siguen defendiendo que el cine, además de verse, se vive.

Salir de la versión móvil