El Ayuntamiento prepara cambios para 2027 y alerta del reto que supondrá 2028 al coincidir los días grandes en fin de semana
Las Fallas 2026 han dejado “reflexiones” en el Ayuntamiento de Valencia. La alcaldesa, María José Catalá, ha anunciado que el consistorio estudia reorganizar la movilidad y endurecer las sanciones por conductas incívicas de cara a próximas ediciones.
Tras la última mascletà, la alcaldesa se mostró satisfecha por el desarrollo general de la fiesta, pero reconoció que el crecimiento del censo fallero y la masiva afluencia obligan a replantear algunos aspectos logísticos.
Más control frente al incivismo
Catalá ha defendido que será necesario reforzar las sanciones ante comportamientos que deterioran la convivencia durante los días grandes.
Según ha señalado, la ciudad realiza un enorme esfuerzo en seguridad, limpieza y organización, y las actitudes incívicas “no pueden empañar el trabajo de miles de personas”.
En esta línea, el Ayuntamiento estudiará ajustes normativos para futuras ediciones.
Cambios en los horarios y los cortes de calles
Entre las medidas anunciadas:
- Instalación de los “envelats” más tarde en 2027 para mejorar la movilidad.
- Revisión de horarios de finalización de actos.
- Mejor planificación de cortes de tráfico.
- Reorganización de flujos de visitantes.
El objetivo es compatibilizar la fiesta con una mejor circulación peatonal y viaria.
El gran reto: Fallas 2028 en fin de semana
El Ayuntamiento ya mira a 2028, cuando los días principales coincidirán en sábado y domingo. Esto podría disparar aún más la llegada de visitantes.
Catalá ha advertido que será necesario planificar con antelación para evitar colapsos en:
- Transporte público.
- Accesos al centro.
- Actos masivos como mascletàs y Ofrena.
Proyección internacional sin límites
La alcaldesa ha dejado claro que Valencia no renunciará al crecimiento y a la proyección internacional de las Fallas.
Ha defendido el papel de:
- La pirotecnia como referente mundial.
- La indumentaria tradicional.
- El gremio de artistas falleros.
- La incorporación de jóvenes al mundo fallero.
El aumento del censo se interpreta como una señal de fortaleza de la fiesta, aunque también exige mayor capacidad organizativa.
Qué cambia a partir de ahora
Las Fallas siguen creciendo en participación y visitantes. El debate ya no es si deben expandirse, sino cómo gestionar mejor ese crecimiento.
El Ayuntamiento abrirá en los próximos meses conversaciones sobre movilidad, sanciones y organización para adaptar la fiesta a una nueva dimensión.

